Aldo Abram es un liberal de cabo a rabo. Pero eso no significa que no posea espíritu crítico. En una entrevista con Visión Liberal manifestó que a él “le hubiera gustado que Marco Lavagna siguiera frente del INDEC”, y que “si el gobierno había anunciado una nueva canasta para medir la inflación desde enero, debería haber cumplido con la palabra empeñada”. Eso no lo convierte de otro liberal que se pasa a las filas de la oposición a Milei. Abram confía en que la inflación puede comenzar en “cero” en el cuarto trimestre de 2026, pero tampoco “come vidrio” y no se imagina festejando ese número en agosto próximo. Tampoco está muy contento con el factor Trump y dice (sin dar nombres propios) que La Casta se opondrá todo lo que pueda pero que será derrotada.

Ayer, 10 de febrero de 2026 por la tarde, se conoció el IPC de enero y dio 2.9%, marcando la octava suba consecutiva desde que dió 1.5% en mayo de 2024. Y la medición acumulada interanual marcó el 32.4%. Pero cómo será de inestable y precaria la situación en los precios, que ninguna de las dos informaciones son las “peores” que el mercado puede esperar. Lo más grave ocurrió una semana atrás, el 3 de febrero, cuando Marco Lavagna se vio forzado a renunciar a su cargo de director del INDEC.
Decir que se vio forzado no es una figura retórica, Lavagna tomó la decisión después que el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo (va de suyo que con el aval o la sugerencia del Presidente Milei) le intervino el organismo al ordenarle que no implementara la nueva canasta del IPC que buscaba modernizar un índice vigente desde 2004 (por ejemplo mide los precios de productos como disquetes, VHS o TV por cable, que hoy no existen), y que el propio gobierno había dicho que se estrenaría en enero de 2026. La renuncia de Lavagna pareció tener algo de dignidad profesional.
En medio de las turbulencias que generó en los mercados la “intervención” del INDEC para que no se conociera cuánto había dado el nuevo relevamiento (según la gran mayoría de las fuentes del mercado consultadas ese número osciló entre el 3.2% y el 3.4%), Visión Liberal entrevistó a Aldo Abram, director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, economista senior de intachable conducta liberal.
Visión Liberal: Tuvimos seis meses de relativa tranquilidad después de las elecciones y ahora salta el affaire del IPC: ¿cómo evalúas eso? ¿Es un error no forzado?
Aldo Abram: Desconozco cuál es el motivo por el cual pasó esto, pero evidentemente lo mejor hubiera sido que sí se anunció que el nuevo IPC iba a salir en enero, saliera en enero, y la verdad es que hubiera sido bueno que eso sucediera también con Marcos Lavagna dirigiendo el INDEC. Fue un acierto por parte del gobierno de Milei haber mantenido a una persona que fue, en definitiva, puesto como director por el gobierno de Alberto F.- CFK y que además desde sus inicios nadie puso en duda que los números no iban a ser dibujados.
Claramente Lavagna era una persona confiable que al principio de esta gestión hizo un gran aporte porque fue un periodo en el cual los cambios fueron muy abruptos. Tuvimos una baja de la inflación desde el 25% de diciembre de 2023 en seis meses a 4% o 3%. Imaginate lo que hubiera sido tener esa baja con un director que hubiera puesto el presidente Milei. Muchos hubieran dicho que estaba dibujando las cifras, pero claramente era bastante difícil que uno se imaginara que Lavagna, que no era mileísta, estuviera haciéndolo.
Eso hizo que la confianza en que esa caída se estaba produciendo fuera fuerte. Por otro lado, cuando ponen en duda los números del INDEC, siempre recuerdo que en el sector privado desde que empezaron a dibujarlo aparecieron un montón de relevamientos entre ellos, como nosotros con Libertad y Progreso que hacemos nuestro propio relevamiento y los números que nos dan, los porcentajes que nos dan más o menos son los mismos que los del INDEC. Es más, el INDEC ha publicado datos o porcentajes que son mayores a los que publicaba el sector privado, lo cual si estuvieran dibujando sería un absurdo. Hoy uno puede confiar en el INDEC, que ha venido mostrando buenos datos.

VL: Pero algo pasó….
AA: Sí. Está bien hecho pero con un sistema viejo. Ahora que estaban por cambiarlo empezaron las dudas de si esto no nos iba a traer un problema con el CERN, ya que es una forma de actualizar bonos, También sirve para actualizar bonos o deudas, y eso podría llegar a traer problemas. Eso no iba a pasar de todas formas porque está previsto en general que los países puedan hacer estos cambios de canasta porque es obvio que una canasta del 2004 es muy difícil que sea similar a la canasta de consumo del 2026, con lo cual todos los países lo que hacen es que cada tanto cambian de canasta y eso está previsto en el mercado que en definitiva puede suceder, cuando se emiten bonos o ese tipo de deudas.
Es buena idea cambiarlo. El gobierno dijo que prefería postergarlo porque era mejor hacerlo con más estabilidad, digamos en los precios y con todos los precios relativos reacomodados. Eso es cierto. Imagínate haber hecho un cambio como el que muchos pedían, que este proceso se hiciera incluso antes en 2024 en medio de un cambio de precios relativos fenomenal, no hubiéramos sabido a qué respondía, qué baja de qué, porque lo que te garantiza saber cómo es la evolución de algo en un momento en el cual sobre todo hay muchos cambios en los precios relativos, es la homogeneidad en el tiempo de la medición, que es lo que te permite comparar.
Esta misma es la justificación para postergarlo, porque todavía queda por hacer cambios de precios relativos, porque las tarifas hoy siguen estando retrasadas, siguen estando subsidiadas, con lo cual hay que hacer un cambio, hay que ir recuperando el precio de las tarifas públicas para seguir reduciendo los subsidios, pero la realidad es que eso ya lo sabían en octubre, hubiera sido mejor anunciar que se iba a hacer más adelante y no generar la expectativa…

VL: ¿No fue una imposición del FMI?
AA: No creo, porque el Fondo Monetario no se mete en ese tipo de cosas. No tendría mucho sentido tampoco. ¿Qué ganaría el Fondo con que el cambio no se haga? En algún momento se va a hacer, para ellos es intrascendente el dato.
VL: Lo pienso al revés, que cuando se tomó la decisión de hacer el cambio haya sido una imposición del Fondo para sincerar un poco el tema precios.
AA: No, la verdad es que el hecho de cambiar de canasta tiene el objetivo de tener una canasta que refleje un poco más la evolución de los precios, más o menos, de lo que consume la gente hoy en 2026, pero en términos de medición la verdad que es mejor tener una canasta homogénea, por eso en general se prefiere que ese tipo de cambios se hagan en un contexto en el cual no haya grandes cambios de precios relativos. Además no sé qué ganaría el FMI con ese cambio, en todo caso los que pueden llegar a ganar algo, a tener un indicador que sea más representativo de lo que son las condiciones del gasto, es la gente, no el Fondo Monetario.
VL: Algo que veo en la mayoría de la gente es que percibía que algo no andaba bien con el INDEC, más allá de Lavagna. Que si uno toma los precios de cualquier artículo de los diez primeros de necesidad de los últimos dos años, dan bastante por encima de cualquier cifra del INDEC.
AA: Mirá, acá hay varios temas que hay que tener en cuenta. Primero, eso pasa en todos los países del mundo. Porque la gente, y más en la Argentina, que venimos de fuertes aumentos de los precios, no registra como inflación todo lo que sube. O sea, lo que sube es lo que vos ves, pero cuando algo no sube vos no lo tomás en cuenta en tu registro mental, que eso no subió a la hora de estimar tu inflación, y es más, si algo bajó, tampoco tomás en cuenta que eso bajó.
La canasta que se arma, y esto pasa en todos los países del mundo, para medir la inflación, se arma haciendo una encuesta durante un año entre un montón de familias de ingresos medios, y luego la van metiendo a esa encuesta dentro de una computadora, se saca un promedio de esos consumos, y luego se le van poniendo los precios, y con eso vos vas teniendo la variación del Índice de Precios al Consumidor. Que esa canasta coincida con alguna de las familias encuestadas ya sería muy raro. Es un promedio de todas las canastas de todas las familias que participaron, que son muchas.

VL: ¿Cuántas son?
AA: No, la verdad que no tengo ni idea, no sé cuál es la encuesta, pero son muchísimas. Se agarra un gran número de familias para que justamente no haya ningún sesgo, y que coincida con alguna de esas familias ya sería raro, podría pasar, sería raro, pero sería una casualidad poco probable o ínfimamente probable que coincida con la tuya o la mía. Claramente el IPC lo que tiende a hacer es a decirte: “bueno, ahora la inflación está subiendo y está más o menos por acá”, pero no pretende decirle a la gente cuánto está subiendo su canasta, cuánto según sus propios gastos está perdiendo poder adquisitivo la moneda, sino es simplemente va para allá, para arriba, va para abajo, es más o menos en qué niveles está, y eso es lo que mide. Y en líneas generales cuando vos haces encuestas en todo el mundo dan por arriba la percepción de la gente, por esto que te explicaba antes, de lo que efectivamente se mide.
Por eso fue un error de Guillermo Moreno haber tratado de dibujar la inflación a partir de enero del 2007, porque a partir de ahí muchos empezaron a medir, a relevar, como hacemos hoy nosotros, lo que es el IPC. No teníamos un IPC del INDEC confiable, lo que nosotros observábamos es que le salió por la culata a Guillermo Moreno, porque él decía: “si yo le digo que es menos, la gente va a creer que es menos” y no, lo que terminó pasando es que como la gente no creía en el IPC, perdió referencia, y lo que nosotros observábamos es que la inflación que percibía la gente, era muchísimo más alta de la que nosotros estábamos midiendo en el sector privado, y eso es porque había perdido esa brújula.
VL: ¿Y no puede suceder hoy lo mismo?
AA: No creo, porque hoy no es que está en duda el IPC, porque de hecho va a seguir siendo el mismo que era confiable antes. Quizás perdemos esto de tener un índice que sea más un reflejo de cómo gastan los argentinos hoy, pero si antes era confiable, va a seguir siendo confiable.
VL: ¿Y si no era confiable? ¿Sabes de la existencia de una frase muy popular – y muy irónica- que dice que la Argentina es el único país del mundo donde mientras los precios suben de manera constante, el IPC baja?
AA: Creo que era sumamente confiable, alguien debería poder demostrarlo, si todos los indicadores privados dan igual al del INDEC, va a costar un poquito demostrar que no es confiable. La gente siempre ha dicho, con esto de que sobreestima lo que es la inflación por no mirar o no tener en cuenta lo que se mantiene constante o lo que baja, que en estos tiempos de apertura de este gobierno hubo muchas cosas que bajaron.
De hecho, fíjense lo que es, hay una canasta con la cual se mide la suba de los productos escolares, creo que la hace el sector privado de hecho, y hay cosas que bajaron y dan mucho más abajo que la inflación y eso es porque hay cosas que estuvieron bajando porque hay mucho de lo que son útiles escolares que se pueden importar ahora, antes no, entonces podían cobrar cualquier cosa. Hay cosas que han estado bajando. Y cuando además alguien quiere molestar y oponerse al gobierno, lo primero que dice es que están dibujando los números, porque lamentablemente Guillermo Moreno y los K rompieron esa confianza que se tenía hasta 2007 en el INDEC. Es lógico que por ahí algunos lo hagan por ignorancia y otros pongan en duda los indicadores simplemente porque están en contra del gobierno.
VL: Ahora la pregunta más elemental es: si todo estuviera bien, ¿por qué lo corrieron a Lavagna?
AA: No, no lo corrieron. Lavagna lo que hizo fue renunciar.
VL: ¿Por qué crees que renunció Lavagna?
AA: Porque él pensaba, como pienso yo, que si uno dice en octubre: “voy a lanzar el nuevo indicador en enero de 2025”, el indicador tiene que salir en enero. El gobierno opinó distinto y él renunció.
VL: La sensación que queda flotando es que hay algo que no está bien, y en un tema muy sensible.
AA: Es que va a ser imposible que eso no pase. Por eso me pareció muy bueno no cambiarlo (a Marco Lavagna) al inicio de este gobierno. Eso me pareció un acierto, también me pareció muy loable y respetable el hecho de que él no haya renunciado cuando asumió este gobierno y haya seguido por esta credibilidad que le dio al INDEC durante todo este tiempo, pero la realidad es que la confianza ya la rompiste hace tiempo en otros gobiernos K. La Argentina tiene un riesgo país de 500 puntos básicos, hay países que tienen mucho menos riesgo de país y tienen peores condiciones fiscales que la Argentina. ¿Y por qué? Porque nosotros estafamos a todo el mundo nueve veces, dejándole de pagar la deuda por gastar de más y después cambiándole el papelito de sin pago por otro papelito que a veces llegó a reconocerle menos de la mitad de lo que efectivamente le había prestado. Con esa carga de estafador serial, no es que porque hiciste dos años las cosas bien, la gente va a decir: “este muchacho es de los buenos”.
Nos va a llevar tiempo, lamentablemente, recuperar la confianza que tendría un país normal.

VL: ¿Es un error político que el Presidente haya dicho que en agosto el IPC va a dar 0%?
AA: No sé si va a dar 0% en agosto. Ojo que lo que dijo el Presidente es que iba a empezar con 0. Va a empezar con 0 seguro en el cuarto trimestre a más tardar. Esas son nuestras estimaciones. Y que la inflación va a estar rondando este año el 18%. Muy probablemente lo que veremos es que ya perfora el 2% en el segundo trimestre y en ese camino a la baja termina perforando también el 1%, o sea que empieza con 0, en el cuarto trimestre de este año. Nosotros pensamos que para mediados del 2027 es muy probable que veamos un dígito anual de inflación, o sea los 12 meses anteriores acumulados ya estén en un dígito anual, por debajo del 10%.
VL: ¿Con cuánto vamos a arrancar en enero del 2026?
AA: Nosotros (por Libertad y Progreso) tenemos el relevamiento más alto, 2,6%. En general se ubica más en 2,3-2,4%, pero yo creo que va a estar en el medio de esos dos datos que va a dar el INDEC en su momento. Y hacia adelante yo creo que más allá de que hay estacionalidades que hay que tener en cuenta, pero la tendencia va a ser a la baja.
VL: ¿Aún ajustando el dólar a dos meses de inflación para atrás?
AA: No, porque ese es un error que mucha gente lo está interpretando así, pero lo que se está ajustando con la inflación de dos meses atrás en realidad es la banda superior, que no determina el tipo de cambio. El tipo de cambio lo determina el mercado, y en el mercado participan todos los que quieren tener pesos y quien lo ofrece que es el Banco Central de la República Argentina. Y claramente lo que se ha observado hasta ahora es una gran estabilidad, el valor del peso que se ve reflejado en esta estabilidad, el valor del dólar que hemos estado observando ya por meses. Ese cambio simplemente quiso darle la razón a gente que tiene conceptos equivocados de que hay que indexar el tipo de cambio, pero no es lo que se indexó, se indexó un techo.
Con lo cual lo que vas a ver a lo largo de este año es que, si lo dibujases, la evolución del tipo de cambio va a ser la que era previsible, pero la brecha entre el techo y el verdadero valor que va a ir surgiendo del mercado se va a alejar el techo mucho más rápido de ese valor de mercado que si lo hubieran dejado subiendo al 1% mensual.
La verdad es que no hay una indexación del tipo de cambio. El tipo de cambio va a ser el que vaya determinando con la oferta de pesos el Banco Central y por el otro lado con lo que nosotros queramos demandar, que ahí hay también una promesa que por ahí va a presionar un poco sobre el tipo de cambio, que es que con los pesos que pueda emitir el Banco Central, porque del otro lado nosotros estamos aumentando nuestra demanda de pesos, se van a comprar divisas. Eso sí te pone en una tendencia un poquito más alta del tipo de cambio en el tiempo porque acabás de agregar a ese mercado un demandante que antes no existía, que era el Banco Central que no compraba dólares. Ahora vas a tener un BCRA comprando dólares y eso sí va a tener su impacto en una suba del tipo de cambio un poquito más rápida.
VL: ¿Por qué crees que hay tantos liberales que son tan críticos con el gobierno?
AA: Yo también he criticado a este gobierno por algunas cosas que ha hecho.
VL: ¿Por ejemplo?
AA: Yo estaba de acuerdo con que se cancelaran las LEFIS, en su momento a mediados del año pasado, pero la forma en la que se lo hizo fue muy mala. O sea, estuvo muy mal hecho y el impacto que tuvo sobre el mercado fue pésimo.Otra cosa que critiqué: es que hubiera priorizado que una vez superadas las elecciones y por lo tanto recuperada la confianza en que este país iba a seguir el cambio a la normalidad, yo hubiera preferido desarmar el aumento de encajes que encarece el crédito. Porque imaginate que si vos podés prestar menos de los depósitos que tomaste, el total de intereses que pagás por el total de los que vos tomaste lo tenés que distribuir en menos crédito que vas a poder cobrar a alguien. El resto lo tenés inmovilizado y sin rendimiento en el Banco Central. Eso aumenta lo que se llama el costo de intermediación. Y por el otro lado disminuye también la disponibilidad de crédito porque genera también una baja en la tasa de interés que recibe la gente por prestar menos.
Bueno, yo hubiera normalizado el sistema financiero y después me hubiera ocupado quizás de ver si el aumento de la demanda de base monetaria de la gente lo termina de compensar. Con eso ir compensando la baja de la demanda, que eso significa de pesos por parte de los bancos y a partir de allí sí empezar con esta estrategia de comprar reservas. Son cosas que evidentemente difiero con lo que hace el gobierno. Yo critico pero no con los modos que critica otra gente. Porque la verdad es que lo que creo es que si yo hubiera sido presidente de la Nación, ministro de Economía, o presidente del Banco Central, no hubiera cometido los errores que te estoy comentando, pero seguro hubiera cometido un montón de otros errores, que alguien me los hubiera remarcado.
Porque si no cometiera errores yo sería Dios. Entonces me parece que algunos de mis colegas evalúan, por algún motivo que habría que preguntarle a cada uno de ellos, a este gobierno con un espíritu demasiado crítico, como si hubieran votado a Dioses. Y yo cuando fui al cuarto oscuro en 2023 no vi ninguna boleta que tuviera a Dios. Y tampoco creo que el presidente tuviera a su disposición gente para tomar para los distintos cargos que fueran Dioses. Eran todos seres humanos, a menos que los que critican con esta visión se consideren Dioses y piensen que no hubieran cometido errores.

VL: ¿No estamos frente a problemas políticos más que económicos?
AA: Sí, sin lugar a dudas los problemas más grandes hoy son políticos. Y eso es lógico porque, y lo notamos antes de las elecciones, porque de hecho todos los consultores esperábamos que fuera muy inestable el periodo preelectoral. En primer lugar porque en todos los países del mundo las elecciones generan incertidumbre. Imaginate en un país inestable y en el cual la gente tiene poca confianza, sobre todo en su diligencia política, como es la Argentina.
La incertidumbre política existe en todo el mundo. Pero la incertidumbre que vamos a observar en las elecciones argentinas va a ser siempre muchísimo más fuerte. Pero además porque se da un factor diferenciador. Durante décadas se gestó un modelo que nos llevó a vivir décadas de creciente anormalidad. En ese modelo el conjunto de los argentinos resultamos perdedores, porque éste fue un país que fue de crisis en crisis y a lo largo del tiempo se fue empobreciendo. O sea que nos perjudicamos todos. Pero hubo un montón de gente que hizo mucha plata a través de prebendas y protecciones. Hubo un montón de corporaciones políticas, empresariales, profesionales, gremiales e intelectuales que gracias a esas prebendas, que hay que quitar porque les permitían ganar plata a costa del bienestar del resto de los argentinos, ya porque sea porque les permitían cobrarnos más por lo que valía menos o porque esas ganancias las pagábamos con impuestos del resto de los argentinos. Y este gobierno anunció de entrada que eso se iba a terminar. Será cuestión de tiempo porque la magia no existe, pero eso se va a terminar.
Imaginate toda esa gente viendo que si llegaba a ganar mucho poder el gobierno dentro del Congreso, las cosas que habían podido resistir que se cambiaran hasta ahora y que los beneficiaban, iban a tener menos posibilidades de gestar resistencias en el Congreso para que esas prebendas y esas protecciones se las quiten. Claramente iban a sacar a la calle toda la fuerza que tuviera de movilización, todo lo que fuera la capacidad de publicidad, todo lo que sea económico, iban a usar todo el poder político para generar desgastes, y yo creo que eso en definitiva lo subestimamos y tuvimos un grado alto de incertidumbre.

VL: ¿Estás hablando de Paolo Rocca, de De Mendiguren o de la CGT?
AA: Estoy hablando de todos los que estuvieron haciendo plata durante este tiempo y cada uno sabe. No entro en discusiones personales. Claramente hubo grupos empresarios, grupos gremiales, profesionales e intelectuales y ni hablar grupos políticos que han parasitado el Estado y el bolsillo de los argentinos durante muchísimo tiempo y eso se tiene que acabar. Se va a acabar.
VL: ¿Vos crees que Trump va a ganar las elecciones intermedias de noviembre próximo o no? Porque Trump es hoy el apoyo más importante que tiene Milei.
AA: La verdad es que, excepto por lo que hizo antes de las elecciones, Trump le jugó en contra a la Argentina y a Milei. Durante todo el 2025 tuvimos un nivel de incertidumbre internacional fenomenal debido a la gestión de Trump, que hizo que la Reserva Federal tuviera menos margen para bajar su tasa de interés y eso generó más incertidumbre, más riesgo, más percepción de riesgo.
VL: ¿Y entonces?
AA: Entonces no pudo bajar la tasa por debajo de lo que sería la de mercado, porque empezaría a emitir y en estos momentos y en los últimos años el objetivo de la Reserva Federal fue bajar la inflación. Y si se pone a emitir más de lo que la gente quiere, obviamente la inflación iba a subir. Así que eso tuvo un costo muy alto. A pesar de que Trump quería que la Reserva Federal bajara la tasa de interés más rápido, con toda la incertidumbre que generó, lo único que hizo fue que, en definitiva, la tasa de interés de la Reserva Federal bajara mucho más lento.. Y eso, para nosotros, primero fue un menor financiamiento, menor ingreso de capitales, pero sobre todo, y lo más duro, es que los precios internacionales, el año pasado, fueron espantosos para la Argentina, y eso se lo debemos a Trump.
VL: Ahora, Trump, a donde le ponen un micrófono adelante, dice que si no hubiera sido por él Milei hubiera perdido las elecciones, y estaba en peligro la continuidad de su gobierno.
AA: Pero justamente ahí lo que pasó, es que el único momento en el que yo creo que realmente fue útil esta relación de Trump con Milei, fue cuando el Tesoro de Estados Unidos antes de las elecciones le dio este aval, e incluso esta posibilidad de swap al gobierno argentino, porque eso claramente ayudó a frenar esa mini corrida cambiaria que se había gestado antes de las elecciones. Pero en el resto de la gestión, la verdad es que no ha apoyado mucho. Sí es cierto que fue clave para frenar esa corrida.

VL: ¿Y hoy, Milei no sigue dependiendo en gran medida de Trump?
AA: Y hoy la verdad es que vuelve a ser… Bueno, sigue estando el swap ahí, lo cual es bueno para la Argentina. Pero en general no creo que la relación Argentina con Estados Unidos depende de cómo le vaya a Trump en las elecciones de medio término.
VL: Es bastante impredecible Trump, de todas formas, aún ganando las elecciones de medio término.
AA: Sí, es cierto.
VL: En varios pasajes vos dijiste “nosotros”, pero vos no sos parte del gobierno. ¿Por qué decís “nosotros”?
AA: No, yo hablo de “nosotros” cuando hablo como país, pero no “nosotros” cuando hablo de medidas del gobierno. Si te fijás, no es que dije: “nosotros hicimos tal cosa” en ningún momento. Sí hablo como país de nosotros porque fuimos nosotros, yo me incluyo, los que votamos en octubre pasado y logramos algo más importante que un triunfo electoral.
VL: ¿Qué se logró?
AA: Que si vos sumás los votos que sacó el oficialismo más los que surgen de partidos que avalan la normalidad, con algunos matices distintos a los del gobierno, el resultado total lo que te da es que salió debilitado todo el sector dentro del Congreso que quiere volver al pasado. Ese es el resultado más importante. Y creo que eso lo vimos reflejado en la discusión del presupuesto. Más allá de cómo termina el presupuesto saliendo, la verdad es que fíjate que la discusión en la mayoría, que era la que tenía que aprobarlo, fue siempre en el marco del equilibrio fiscal, cosa que no fue posible tener esta discusión con el presupuesto de 2025.
Ese es el cambio fuerte que ha sucedido en el Congreso, en la composición del Congreso a partir del 10 de diciembre de 2025 gracias a las elecciones de octubre. No que el gobierno haya hecho un buen resultado en términos de legisladores, sino que sumado a todos los que apoyan ir a la normalidad con diferencias de matices, terminó quedando el kirchnerismo y la izquierda, con un debilitamiento de su capacidad de evitar este empuje hacia adelante.

VL: La última es personal. ¿Te ves en el Movistar Arena en septiembre de este año festejando que comience con cero la inflación?
AA: No, no me veo en ningún lado festejando, me parece que ese tiene que ser el objetivo del Banco Central. Me veo más bien festejando, y ojalá sea así, que volvImos a ganar el Mundial
VL: Estás soñando demasiado en grande, me parece.
AA: Creo que en todo caso podríamos pensarlo para el año que viene, si como nosotros creemos, el Banco Central va a continuar con esta tendencia que cada vez nuestra moneda se deprecie menos y si eso es así, por ahí sí saldría a la calle a festejar con el resto de los argentinos que por fin somos un país normal y tenemos una inflación de niveles de país normal.



