24/04/2026

Sobre llovido mojado: ¿será verdad la fábula del “zurdito” Grabois y el default selectivo de S&P?

Un viejo adagio de la política de “casta” dice que las derrotas no tienen “padrinos”, tienen culpables. Y desde el jueves a la tarde, cuando “alguien” le avisó al Presidente que el Senado le voltearía su criatura predilecta: el mega DNU con el que Milei buscó iniciar el camino de una refundacion liberal 2.0, el mousse de la duda se instaló en Olivos. ¿Al final tenía razón el “zurdito” de Grabois? ¿O todo es obra de la mala praxis que se autoinflinge el Gobierno que más apela al caos y al azar desde 1983 a hoy?

Por ahora nadie sabe cómo decodificó ese mensaje Karina Milei, la médium-hermana presidencial que detenta el control de las acciones de absolutamente todo el Gobierno de LLA. Ni Santiago Caputo se anima a esas prácticas esotéricas cuando la realidad se desmadra.

A las 19.43 de ayer jueves el trípode que conduce el destino de los argentinos se chocó contra el tablero del Senado. Apenas 25 votos sumó el oficialismo. Del otro lado, el kirchnerismo-peronismo sumó a los radicales pro Larreta, un par de peronistas sin redil, y algunos provinciales que hicieron como el perro que volteó la olla con la cola. Todos sumaron 42 voluntades que rechazaron el mega DNU. La mujer de Schiaretti y tres más, usaron el atajo de no ser ni chicha ni limonada.

El único consuelo para LLA es que todo lo malo que podía suceder con el DNU que nació nonato, ya sucedió. Ahora arrancará una nueva historia. La Corte que se mostró más tiempista que la Iglesia Católica, le puede pasar la motosierra al DNU y dejarlo convertido en astillas.

La lección que deja es muy didáctica. El enemigo (La Casta) que Milei creía moribundo, goza de buena salud. El Senado, la institución más vieja del planeta ya que es pretérita a Jesucristo, le aplicó un contragolpe letal. Y como ya tampoco importa si Villarruel lo traicionó o no pudo, no supo o no quiso pararlo, al Presidente le queda imaginar una estrategia nueva para recuperar el centro del ring.

Le tocó perder antes de cumplir 100 días de gobierno. La buena noticia es que si saca buenas enseñanzas se puede fortalecer y avanzar en su cruzada por refundar las bases de la Argentina.


La mala nueva es que no puede perder tiempo en Twitter.

La calificadora de riesgos Standar & Poors fue más lacerante que los senadores. Rebajó la calificación crediticia soberana argentina a “default selectivo”. O sea, objetó el megacanje de deuda en pesos por un equivalente a 55.300 millones de dólares, lo que equivale a decir que para S&P la Argentina está en zona de “incumplimiento de pago”.
Solo las horas y los días podrán mostrar qué es más dañino. Si el derrumbe del mega DNU a manos de una rebelión en el Senado, o el “default selectivo” de los títulos que S&P le decretó a los pases del Copperfield de las finanzas, el siempre creativo Luis “Toto” Caputo.

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