Los hijos de las redes se transforman en monstruos reales y atacan


Cuando, en 1791, los Estados Unidos buscaban un lugar para emplazar el poder y el gobierno, se pensó en su lugar “natural”: Nueva York. Pero cuando el ingeniero Pierre Charles L’Enfant vio la colina en Washington decidió que ese sería el lugar para que la Cámara de Representantes, el Senado y el Tribunal Supremo hablaran al mundo. Y Thomas Jefferson lo bautizó Capitolio, inspirado en la colina capitolina de Roma.

Así se construyó el templo de la democracia que ayer fue profanado. En la sesión que certificaría la victoria electoral de Joe Biden, una turba enardecida rompió las barricadas, volteó vallas metálicas, arrasó las oficinas y destruyó instalaciones solemnes y casi sagradas para los que creen en el sistema democrático. Al frente de ese mitin y como una cara ostentosa y producida ad hoc, estuvo Jake Angeli, exponente de un grupo de ultraderecha que fogonea el caos desde las redes.

El “espectáculo” dejó al mundo boquiabierto. Las acusaciones se cruzaron como flechas venenosas en las redes sociales con la misma virulencia conque volaban pancartas y sillas en el Capitolio. El mundo -acobardado y bombardeado por las noticias de la pandemia- sintió que estaba a la puerta de otro Apocalipsis, está vez político. Los videos de legisladores evacuados y con máscaras antigás parecían escenas de una película distópica.

Biden calificó la violencia de “insurrección” y exigió que Trump saliera inmediatamente en la televisión nacional para instar a sus seguidores a levantar la toma. Poco después, Trump difundió un video en el que pidió a sus partidarios que se retiraran, pero mantuvo sus infundadas afirmaciones de fraude electoral.

Entiendo su dolor (…) tuvimos una elección que nos fue robada. Pero tienen que volver a casa ahora”, dijo Trump en su cuenta de Twitter.

Minutos después y en una decisión inusual, las compañías de redes sociales restringieron o eliminaron el video del presidente, diciendo que podría alentar a la violencia, y bloquearon temporalmente al mandatario de sus plataformas.

En una medida sin precedentes, Twitter y Facebook bloquearon temporalmente la cuenta @realDonaldTrump, que siguen 88 millones de personas.

Facebook y YouTube primero eliminaron videos publicados por Trump, y Twitter hizo lo mismo cuando las plataformas afirmaron que estaba incitando a protestas violentas de sus partidarios, que irrumpieron en el edificio del Capitolio de Estados Unidos.

“Esta es una situación de emergencia y estamos tomando las medidas de emergencia apropiadas, incluida la eliminación del video del presidente Trump”, dijo el vicepresidente de integridad de Facebook, Guy Rosen, en un tuit. “Lo eliminamos porque, en general, creemos que contribuye, en lugar de disminuir, el riesgo de violencia continua“.

Twitter dijo que los mensajes de Trump eran violaciones a las reglas de la plataforma sobre integridad cívica, y que cualquier violación futura “resultará en la suspensión permanente de la cuenta

Uno de los rostros que más rápido captó la TV en los desmanes en el Capitolio fue el de Jake Angeli, conocido como QAnon Shaman’, un movimiento de ultraderecha.  Angeli asaltó el Capitolio con el torso desnudo, la cara pintada y una cabeza de búfalo en la cabeza, en una imágenes que han dado la vuelta al mundo y que convirtieron a este particular ‘Jamiroquai’ en tendencia mundial. Sí, el mundo no podía sacarle los ojos de encima a ese extravagante personaje que nació ¿dónde?: en las redes sociales.

Ese movimiento basa su actividad en propagar teorías conspirativas. Nacido en el foro 4Chan en 2017, su mensaje ganó popularidad con mensajes como que Trump está “librando una guerra secreta contra una secta global de pedófilos satanistas”.

Las mismas redes -Facebook, Youtuber y Twitter- que parieron ese engendro, hoy lo sepultan. De hecho, las plataformas anunciaron un endurecimiento de sus reglas contra la propagación de teorías conspirativas con fines violentos y aunque la proclama era genérica, la mira está puesta en QAnon.

Las regulaciones de la plataforma de videos de Google en relación a los mensajes de odio y acoso ahora prohíben “contenido dirigido a individuos o grupos de personas con teorías de conspiración que se han utilizado para justificar la violencia en la vida real”, dijo un comunicado.

La red social que tiene 2.000 millones de usuarios mensuales también señaló que ha eliminado decenas de miles de videos vinculados a QAnon y prohibido cientos de canales, en particular por haber “amenazado con usar la violencia” o “negado la existencia de hechos violentos importantes”, como el Holocausto.

El gigante tecnológico Facebook anunció el 7 de octubre la eliminación de todas las cuentas y contenidos vinculados al movimiento en su plataforma principal y en Instagram, incluso páginas que “no contienen contenido violento”.

De hecho, Facebook ha notado que los partidarios de estas teorías de la conspiración pasaron de un usuario a otro para atraer constantemente nuevas audiencias. Sus miembros se hacen pasar por activistas contra la trata de niños y utilizan palabras clave como #SaveTheChildren (salvar a los niños).


No te pierdas las últimas noticias de Visión Liberal. Súmate a nuestro newsletter.

Loading Facebook Comments ...
3 Comentarios

Dejar una respuesta