Las 10 verdades liberales sobre el Estado que el COVID-19 desnudó

10 argumentos liberales sobre el estado verificados por el covid19

El Estado es considerado casi universalmente como una institución de
servicio público. Algunos teóricos veneran al Estado como la apoteosis de la
sociedad; otros lo consideran como una amigable, aunque algunas veces
ineficiente, organización para el logro de fines sociales; pero casi todos lo
consideran como un medio necesario para lograr los objetivos de la
humanidad”
Rothbard

Pero primero, ¿Qué es el estado? En palabras de Murray Rothbard en su breve ensayo “Anatomía del Estado”: “El Estado es la violencia institucionalizada.

Provee un canal legal, ordenado y sistemático para la depredación de la propiedad privada”.

A lo largo de la historia, solo un puñado de pensadores expusieron estas verdades e intentaron, por todos los medios, lograr que los individuos tomaran conciencia de este hecho y así, con el tiempo se constituyó la verdadera grieta, que no es otra más que los que defienden este sistema predatorio, defensores del colectivismo y el igualitarismo, revolucionarios berretas, que defienden el statu quo, el sistema dominante contra los defensores del individuo, sus derechos y su propiedad.


Por un lado, defensores del poder, el autoritarismo y la violencia como medio de imponer sus ideas y por el otro, defensores de la libertad, la igualdad ante la ley y la fraternidad -voluntaria- la triada que posibilitó la división del trabajo e ideas y con ello el progreso de la sociedad toda – como quedo ejemplificado los últimos 250 años de historia de la humanidad.

Por todo esto es fundamental entender que nuestro problema se extiende muy por arriba del sistema de partidos políticos (la inexistente grieta de la que nos quieren convencer). Ya que el Estado, el Leviatán, se ha convertido es una fría maquinaria de alienación, omnipotente, omnipresente -e intentando con las nuevas tecnologías- alcanzar la omnisciencia, infalible, incuestionable, que rige cual amo todos los designios de la vida de su súbdito, pero cuyo rostro humano se elige cada 4 años, solo para ser convertido en el chivo expiatorio del propio sistema ante sus inevitable fracaso y entregarnos a nosotros, los ciudadanos, la ilusión de la decisión de nuestros destinos.

Hoy mas que nunca, en este contexto de cuarentenas mundiales injustificadas y por sobre todo un contexto de brutal
perdida de las libertades individuales, es que decidí alejarme de la estructura habitual para
realizar este TOP TEN (por que a todos nos gusta un top ten) de ideas liberales que se han visto verificadas in situ durante esta pandemia.

1) El estado es una organización violenta.
La idea -y la ingenuidad- de los Liberales Clásicos, fue la de que el poder se podía limitar, dividiendo sus poderes, estableciendo un sistema de pesos y contrapesos, basados en un principio escrito en piedra. Las constituciones nacionales. Hoy, en el año 2020, podemos ver que las constituciones han sido reescritas, la división de poderes es una parodia y todo ha sido puesto al servicio de la acumulación de poder para un grupo, siempre en
detrimento de las libertades de todos.

El Estado, como ya hemos dicho innumerables veces, no genera riqueza, sino que la obtiene mediante la coacción (es decir, por la fuerza) a través de los impuestos. Es decir, el Estado obtiene sus recursos imponiendo el pago de tributos a sus ciudadanos. Pero esto es un aspecto económico, en un aspecto ético, la única intervención posible es imponer la violencia como método de control social.


Para el caso de la pandemia, la solución para todos los problemas del Estado, por supuesto siempre en nombre del buenismo “primero la salud”, pasa por encerrar en sus domicilios a millones de personas. Una solución tan DRACONIANA, como impráctica, que condena a millones a la pobreza, a cientos de miles a perder sus empleos y miles al hambre y a la muerte.

Pero claro, el estado te salva.

2) La Imposibilidad de tener el conocimiento absoluto.
Toda planificación requiere información, es decir conocimiento, gnosis para computar y calcular variables (es decir especular, palabra que parece que no es aplicada al Estado).

Pero la información, es tanta, tan variada y tan dispersa que jamás, un órgano central va a poder obtenerla, procesarla y entenderla.

Hayek, basa su idea de la imposibilidad del socialismo bajo este aspecto y la respuesta ha sido mediante la tecnología, el BIG DATA y la IA.

El estado moderno, o estado 2.0, busca centralizar el manejo del BIG DATA y apuesta a la IA para el procesamiento de la enorme cantidad de información. Pero la realidad, implica dos puntos que no toman en cuenta. 1) la Praxeología, es decir el estudio de la ACCION HUMANA (titulo del tratado de economía de Mises) y 2) El dinamismo y dispersión de esta información.

El futuro de esta lucha nos va a llevar o a la caída del sistema estatal como lo conocemos o al futuro imaginado por Orwell en “1984”. Para el caso, del covid-19, es solo cuestión de pasar por la cantidad de recomendaciones contradictorias de la OMS (organismo multilateral, es decir parte de lo peor de lo peor de la planificación), seguidas al pie de la letra por los funcionarios locales (ansiosos por tener
coartadas para cubrirse las espaldas) sin distinguir entre las características sociales, económicas y hasta geográficas, particulares de nuestro país.

Por último, a este respecto, vale destacar el punto de los test, como principal variable para justificar las medidas de “Aislamiento”.

Siendo Argentina de los países que menos test ha realizado y sin ningún tipo de parámetro, es decir hechos a mansalva; basar cualquier decisión en base a estadísticas por lo menos incompletas -siendo suave- es una arbitrariedad absoluta.
3) La malversación de FONDOS
Decía Milton Friedman que la peor manera de gastar dinero, es gastar el dinero de otros,
en los demás. Ya establecimos que el estado recurre a dinero de otros para financiarse, por lo que no
corre con ningún riesgo empresarial en la utilización de este dinero.

Es decir, no corre el riesgo de perder todo y dejar de existir.

Frederic Bastiat se refería a “las porosas manos de los políticos” o ya es archi conocido el informe del BID, al que siempre hace referencia el economista Javier Milei, para referirse a las “filtraciones” que se llevan aproximadamente 6 puntos del PBI.
Todos hemos visto estas semanas el poder público, representados por inspectores de la secretaria de comercio, AFIP y mas novedosamente intendentes municipales, clausurando supermercados y locales minoristas… inclusive esta semana se multó a un local con $
80.000 por cerrar 15 minutos mas tarde de lo previsto.

Sin embargo, también hemos visto en todo su esplendor al Estado, tanto nacional, como provincial (por el caso de CABA) pagar licitaciones a empresas noveles, desconocidas, sobreprecios por hasta un 300% por alimentos, insumos y bienes de primera necesidad. La excusa: los empresarios no quisieron negociar.

La realidad: Empresarios prebendarios, que no se van a sentir ofendidos por ese maltrato por ser cómplices del negociado, y un estado que aplica controles de precios a toda la economía -generando escasez- y -lamentablemente- tiene todo el PODER para hasta
clausurar o expropiar lo que quiera, pero no lo hace…en cambio, elige pagar sobreprecios.
ESO se llama corrupción.

Malversación de fondos. Mayor deuda del Estado, que la vamos a terminar pagando TODOS, mediante impuestos o mayor pérdida del poder adquisitivo de nuestro dinero. Es decir, INFLACION.
Algunos, indeterminados claro está, se llevaron mucha plata con esta pandemia y nadie los
va a tildar de especuladores, miserables o egoístas…sino como ángeles o seres de luz que
nos cuidan.
En el medio 15 oscuros funcionarios -que no han sido elegidos democráticamente- sino a dedo por la autoridad de turno (lo que se entendería como cómplices, en otros aspectos de la vida) fueron desplazados y en algunas semanas ya no se hablará de ellos y quizás en un par de años sean candidatos en alguna lista sábana (si mantienen el pacto de silencio).
4) El INCENTIVO del ESTADO es PERPETUARSE.

El verdadero problema que siempre ha enfrentado la casta gobernante, sea un Rey o un presidente, es el de PERPETUARSE en el poder. Por ello todos y cada uno de los actos del ejercicio del poder están direccionados e influidos por esta premisa: MANTENER EL HUMOR SOCIAL. Como dice Rothbard: “No tiene porque ser activo entusiasmo, puede ser resignación pasiva” pero apoyo en ultima y principal medida. Porque, en definitiva, la casta gobernante es una minoría y a la larga, se verían superados por una resistencia activa de la mayoría de sus súbditos. Por lo tanto, la principal tarea de los gobernantes es garantizar la aceptación activa o la resignación de la mayoría de los ciudadanos”
Por ello mientras dure esta cuarentena, es crucial para el aparato de propaganda lograr la
disolución del individuo en el colectivo. Lograr esa identificación con la consigna de la unión, solidaridad y que algunos mediante las dadivas (financiadas con recursos de otros, insisto) y otros mediante la culpa o la resignación abandonen todo cuestionamiento al rol y accionar del estado.

Hemos visto esta semana los sincericidios respecto al monitoreo de redes sociales, en
otros países como España directamente la censura sobre medios disidentes al poder…lo
que imagino que no tardara en llegar a nuestro país.
En definitiva, la culpa siempre va a ser del otro, o del rebelde antisocial, o del egoísta,
nunca del propio estado y en ultima instancia, el estado ha hecho lo que recomendaban
los expertos…por lo que su participación o responsabilidad se diluye, perpetuándose.

5) La toma de decisiones se basa en ARBITRARIEDADES.
Recordemos el punto del CONOCIMIENTO, cuando nos referimos al uso de las estadísticas basado en un deficiente conteo de test. Pero vayamos más allá: ¿Como puede determinar el estado que actividad es esencial o no? A las pruebas me remito, con la cantidad de modificaciones que hubo al respecto.

Como sabe el estado como vive el pueblo mas perdido de la Patagonia profunda o como es
el intercambio entre sus habitantes. Nuevamente esta idea nueva de 2da etapa del aislamiento ratifica esta idea… ¿Porque un miembro de una minoría puede ir a hacer denuncias y otro no? ¿Porque unos pueden ir al hospital y otro no? Y así puedo citar miles de ejemplos, como por ejemplo el brutal caso de
la mujer que murió por no ser atendida por los médicos.

Escudado en un concepto tan abstracto como inexistente como el BIEN COMUN, se esconde la idea de privilegiar a quien mas contribuya con el funcionamiento y perpetuidad del mismo sistema, sea por contención del humor social repartiendo planes y dadivas para evitar desmadres (léase saqueos) entre los más carenciados o reprimiendo a los que evitan que la maquinaria publica se detenga.
Todo por el bien del mismo estado.

6) La expresión de un estado es la BUROCRACIA.
Decia Mises: La gestión burocrática implica detalladas normas y reglamentaciones prefijadas autoritariamente por el superior. Es la única alternativa que cabe adoptar cuando la gestión con fin lucrativo no es posible… Toda empresa que no se inspire en el afán de lucro ha de ser gobernada por normas burocráticas.” – Mises, Ludwig von (1949)

Mises en su libro “Burocracia” dice que la expansión de la burocracia es la consecuencia de una mentalidad que requiere que la intervención del Estado entre a más y más ámbitos de la vida privada. La administración pública, es decir, el gobierno o Estado (que no es otra cosa que el aparato social de coerción y compulsión) debe ser necesariamente burocrático y no hay reforma que sea capaz de cambiar esto.[6] Al carecer las dependencias públicas de un estado de pérdidas y ganancias que les indique si han tenido éxito o no en satisfacer las necesidades de los consumidores, no tienen tampoco el incentivo que tienen las empresas con ánimo de lucro.

También señala que no tiene ningún caso criticar la observancia de estrictas reglas y reglamentos por parte de los burócratas debido a que aquéllas son la única alternativa a las señales de mercado puesto que sin ellas el control se saldría de manos de las altas autoridades y a caería en manos de los subordinados y, lo que, es más, éstas reglas son el único medio para controlar la conducta de asuntos públicos y para proteger a los ciudadanos de la arbitrariedad de los funcionarios públicos.

En esta cuarentena hemos visto 6 (seis) cambios en el formulario para poder circular. Hubo cantidad de decretos, reglamentaciones que hacen realmente difícil que uno sepa si lo que tiene en papel, es lo correcto.

También, cantidad de marchas y contra marchas, enmiendas y modificaciones, justificados por “es una situación inédita”, cuando no…la naturaleza del estado lo hace fracasar al no poder obtener la cantidad de información que necesita, por ende, una regulación debe ser complementada por otra regulación perpetuamente, hasta que simplemente quede la norma en desuso por la combinación del orden espontaneo de la sociedad y la ausencia de punibilidad por parte del propio estado.

7) Los apóstoles del estado VIVEN de Él.
Como dijimos antes, para lograr “ese activo entusiasmo, o pasiva resignación” es crucial el rol que cumplen los cortesanos del poder. Por supuesto que la compra de lealtades con medios económicos es una parte, pero no solo de eso vive el estado. Necesita generar lealtades ideológicas.

Por eso, uno puede ver cantidad de intelectuales, artistas, científicos, periodistas y opinólogos, defendiendo y justificando verdaderas aberraciones o haciéndose los distraídos en otras, pero lo que tienen todos en común es que de una manera u otra son dependientes del propio sistema. Mediante fama, dinero, status o lo que verdaderamente importa: poder e influencia.

8) El PODER genera PRIVILEGIOS ante la LEY.

No hace falta mencionar una obviedad tan grande como el popular dicho de que “corre con el caballo del comisario”, cuenta con PRIVILEGIOS frente a los demás. Y, donde existe un aparato represivo, el que lo controla, vive según sus propias reglas. “Vive sin permiso” citando la popular serie de Netflix.
El principal privilegio es poder VIVIR de los ingresos de los demás, es decir parasitando el
trabajo de los demás. Privilegio que comparte la clase política, con la clase sindical y con cualquier empresario cuyo emprendimiento sea excluido del sistema de competencia de libre mercado por sus
vínculos con el poder de turno.
En esta pandemia, vimos como un reducido grupo de la ciudadanía llego a la conclusión lógica de “¿Por qué los políticos no son solidarios como el resto? O ¿Por qué tengo que tener 0 ingresos y la casta cobrar como si todo sigue igual?

Lamentablemente, cualquier intento de este llamado a despertar ante lo evidente, fue abortado rápidamente por la casta y sus cortesanos. Pero eso no quita, que quedo en evidencia que unos actúan como señores feudales, mientras que otros somos súbditos destinados a no comer, pero si tributar.

El poder administra recursos y reparte privilegios para PERPETUARSE

9) La INEFICIENCIA de la gestión pública.

Mises explicitaba que la imposibilidad fáctica del socialismo se debía a la imposibilidad de hacer calculo económico.

Simplificando el concepto, mencionaba que, ante la inexistencia de propiedad privada, el sistema de precios no funcionaba y por ende era imposible determinar como asignar los recursos…. Porque como ignora la izquierda, los recursos son escasos.
El estado, al no administrar recursos propios, sino extraídos de los demás, no sufre la incertidumbre propia del riesgo empresarial. Por ende, malgastara los recursos y no los asignara apropiadamente.


Tenemos el gasto público de un país nórdico, pero el sistema de salud de un país tercermundista. Ni el mayor gasto de nuestra historia, ni una de las mayores presiones tributarias del mundo, pueden ocultar el hecho Siete de cada diez camas de terapia intensiva están en las entidades privadas, que a su vez atienden a dos tercios de la población. El sector privado, arriesgando capital, y en libre competencia, premiara a quien brinde un mejor servicio, a un menor costo.

De esta manera nos beneficiaremos todos. Como se dice por ahí: dato mata relato.
10) La PROPIEDAD es una PARODIA en la actualidad.
Pero, por último, mencionado el caso anterior, técnicamente el sistema de salud es público, es decir que todos tenemos acceso, y esta férreamente regulado por el estado. Es decir, vivimos bajo un sistema de salud pública de gestión estatal y de gestión privada. La gestión privada, no decide que cantidad de habitaciones puede tener, ni como puede contratar a su personal ni cuanto puede cobrar por su servicio. Todos los aspectos son regulados por el estado.
Y así con todas las actividades de la sociedad en su conjunto.
Por ello, me atrevo a decir, que no existe una propiedad privada como tal, sino que el estado tiene tal control sobre nuestra libertad que, en realidad, concede suerte de permisos de uso y disposición de bienes, mientras tanto no sean de utilidad del propio estado.
Para el ejemplo, puedo nombrar el nuevo impuesto que se está barajando, donde prácticamente todos los propietarios de inmuebles deben entregar un porcentaje de su propiedad para solventar los gastos de un estado, que jamás hace algo para ahorrarlos. O el (por ahora) fallido intento de “expropiar” (llámenlo como quieran) a la medicina privada.

Lo que dado el impacto negativo en la opinión pública se abortó…porque lo más importante es el estado y el poder mismo.

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