10/02/2026

El peligro silencioso del impuesto a la Herencia en Estados Unidos

Muchas acciones de multinacionales que parecen “seguras” en custodia directa pueden generar un gravamen inesperado y elevado al momento del fallecimiento, especialmente para no residentes fiscales en Estados Unidos.

En los últimos meses, al trabajar en la estructuración patrimonial de clientes —ya sea mediante sociedades offshore, fideicomisos o trusts— y durante el cobro de anualidades, realizamos una consulta específica a ex empleados y ejecutivos de multinacionales que cotizan en bolsa. La pregunta clave fue: ¿tenés acciones custodiadas directamente en Agentes de Registro?

Un Agente de Registro (Transfer Agent, en inglés) es una entidad especializada —generalmente un banco, compañía fiduciaria o firma independiente— que gestiona el registro oficial de accionistas en nombre de la empresa emisora. Entre los más conocidos se encuentran Computershare, Equiniti o Continental Stock Transfer & Trust.

Es muy habitual que, a medida que los empleados ascienden en estas compañías, reciban parte importante de su compensación en forma de acciones restringidas o RSUs, y que muchos las mantengan custodiadas directamente en estos agentes incluso después de dejar la empresa. En no pocos casos, con el paso del tiempo, se olvidan literalmente de que aún las poseen.

El problema grave aparece al fallecer el titular. Estas acciones, al ser acciones de sociedades estadounidenses, se consideran activos situados en EE.UU. (U.S. situs assets) y quedan sujetas al Impuesto a la Herencia estadounidense (U.S. Estate Tax) para no residentes no ciudadanos. La alícuota puede llegar rápidamente al 40% sobre el valor que exceda el mínimo no imponible, que para no residentes es de apenas USD 60.000 (umbral fijo, no ajustado por inflación). El impuesto se calcula sobre la suma de todos los activos estadounidenses del fallecido.

El obstáculo adicional y muy limitante con los Agentes de Registro es que, por regla general:

No permiten agregar cotitulares (joint owners), lo que podría ayudar a reducir el impacto al dividir la propiedad.

Tampoco permiten transferir la titularidad directamente a nombre de una sociedad offshore, fideicomiso o estructura que evite o minimice el gravamen.

La buena noticia es que este riesgo es completamente evitable y de forma relativamente sencilla.La solución más directa y efectiva consiste en mover la custodia de esas acciones a un broker tradicional (por ejemplo, Interactive Brokers, Charles Schwab International, o similares que operen con no residentes). Al hacerlo:

Se neutraliza o se reduce drásticamente el impacto del Estate Tax, ya que muchas estructuras de brokerage permiten mayor flexibilidad para planificación sucesoria (cotitularidad, designación de beneficiarios, o integración en trusts/estructuras offshore según el caso).

Se abren posibilidades de nuevas estrategias de inversión más diversificadas, eficientes y con mejor gestión de costos y dividendos.

Si tenés acciones custodiadas en un Transfer Agent (o sospechás que algún familiar o conocido las tiene), revisarlas y considerar su transferencia puede ahorrar decenas o cientos de miles de dólares en impuestos futuros.

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