Congelamiento de precios: crónica de un salto inflacionario anunciado

Fracasados los intentos de acuerdo entre el gobierno y el sector privado, representados por COPAL y las cámaras de supermercados, el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, dispuso, por decreto publicado en el Boletín Oficial, el congelamiento de precios de 1.432 artículos, mientras desde el sector privado planean ir a la justicia. De acuerdo a la última información, la medida retrotrae los precios al 1° de octubre pasado y se extenderá hasta el 7 de enero de 2022.

Según el oficialismo, los números del INDEC avalan la decisión de la intervención, ya que, según Feletti, los precios se incrementaron entre el 10 y 25% en la primera quincena de octubre. En tanto, COPAL como principal vocero del sector privado, planteó que el argumento no tiene sentido y que tanto la inflación como el congelamiento de precios tienen efectos negativos sobre los productores y expendedores de alimentos.

Lo importante a destacar aquí es que una vez más el oficialismo muestra un desconocimiento total de la causa de la inflación, y las medidas anunciadas no hacen más que exacerbar la inflación futura, por la propia dinámica del comportamiento de las variables.

El desconocimiento de la génesis de la inflación, da lugar a que haga años que la economía argentina opere en un contexto de alta inflación con numerosos precios “pisados” (tarifas subsidiadas, cepo al dólar, precios máximos en una gran cantidad de artículos, tasas de interés). Si realmente esta herramienta fuera efectiva, deberíamos vivir en un país con precios estables, pero mientras con los pies pisan los precios, con las dos manos el BCRA continúa emitiendo dinero para financiar el déficit fiscal sin descanso.

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Síntoma de colapso: cuando es “normal” manipular los precios

No es ninguna novedad que la inflación es un fenómeno monetario, explicado por el exceso de oferta de dinero, ligado a la monetización del creciente déficit fiscal.

La COPAL rechaza los argumentos del gobierno y advierte que la medida generará inflación y desabastecimiento

Como si fuera poco, sumado a la dinámica explosiva de los últimos años, luego de las PASO el oficialismo aceleró el gasto público y las transferencias con el objetivo de dar vuelta la elección, y dada la insostenible restricción presupuestaria, y la imposibilidad de financiar al Tesoro con deuda, la emisión monetaria es la única solución que encuentra el gobierno.

Entonces, no debería sorprender la aceleración inflacionaria por la evolución de la cantidad de dinero en circulación de los últimos meses.

En un contexto como el explicado de manera sucinta, además de los mencionados desajustes macroeconómicos pasados y presentes, debemos analizar hacia dónde vamos cuando finalice el congelamiento de precios.

Aun en el imposible escenario de éxito, la fijación de precios, con una oferta monetaria creciendo y una demanda de dinero desplomada, generará mayores distorsiones de precios relativos: todo lo que no puedan subir los precios “congelados” lo subirán los demás precios.

Entonces, al vencimiento de la medida, el 7 de enero del próximo año, se incrementarán  los precios de los bienes congelados, con la suba de los de los demás bienes por encima de lo que se hubiesen incrementado de no haber habido control de precios. Y dado que es bien sabido que los precios son inflexibles a la baja, se espera una escalada inflacionaria por encima del escenario.

De esta forma, la medida que busca actuar como un ancla inflacionaria, generará el efecto contrario al buscado, lo que denominamos “crónica de un salto inflacionario anunciado”, todo por desconocer o negar el origen de la inflación y tirar la pelota para otro lado. Sin un plan económico consistente, por más que se niegue la realidad, ella se encuentra ahí.

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