Cómo pinchar el globo a las mentiras que repiten como loros

Pesificación forzosa

No hace falta que seas economista (de hecho yo no lo soy), o que sepas de derivadas o modelos matemáticos para tener sentido común.  La economía –como tantos otros asuntos cuyo entendimiento pleno no es conveniente alpoder político-  en un nivel general es sumamente sencilla, entendible por todo el mundo.

El interés de distintos grupos de poder es que no creas esto y que no te intereses por estos temas, para así luego manipularte con facilidad, dejándole todo en manos del “experto en el tema”.

Decía Henry Hazzlit en su libro Economía en una lección: “la economía se halla asediada por mayor número de sofismas que cualquier otra disciplina cultivada por el hombre.” Y esto se debe a los intereses que mueve esta ciencia y todo lo que hay en juego al controlar esta materia. Como bien señala José Benegas:

Esta difícil ahora negar que economía y libertad no sean la misma cosa estudiada desde distintos puntos de vista”.  

Es fundamental entender con claridad algunos conceptos de la economía: Qué es el dinero; cómo funciona la ley de oferta y demanda; la teoría del valor subjetivo; qué es el mercado; cómo funcionan los precios;  la preferencia temporal; la utilidad marginal;  y especialmente que rol cumple en nuestra sociedad la banca central, el crédito, la banca comercial, su relación entre ellos y como afectan al llamado “ciclo económico”.

Una persona que no entienda estos puntos no puede entender cómo se maneja la sociedad. No puede entender cómo funciona y como te roba el Estado.  No puede entender la realidad político/económica que lo rodea.

En términos metafóricos, no entender estos asuntos equivale a vivir en la matrix. Mientras que conocerlos y comprenderlos equivale a tomar la red pill y salir de la cueva platónica.

Voy a intentar explicar algunos de estos conceptos de la forma más sencilla posible y para el público más amplio al que pueda alcanzar. Para los que quieran profundizar sobre estos aspectos les recomiendo material bibliográfico: de Gabriel Zanotti “Introducción a la escuela austriaca de economía”; el citado antes de Henry Hazzlit “Economía en una lección”; de Thomas Sowell “Economía básica”; Iván Carrino “El liberalismo económico”; Murray Rothbard con “¿Qué le hizo el gobierno a nuestro dinero?” y de Ludwig von Mises “Política económica” y “La mentalidad anticapitalista”. Si querés profundizar aun más en el tema: “Acción humana” de Mises, la obra del profesor Huerta de soto, “Hombre, economía y estado” de Rothbard o a nivel local, los libros de la dupla Milei-Giacomini; “Fundamentos de análisis económico” de Alberto Benegas Lynch (h) y el reciente “Papel pintado” de Diego Giacomini.

¿QUE ES EL DINERO?

Dinero es todo activo o bien generalmente aceptado como medio de pago por los agentes económicos para sus intercambios y que además cumple las funciones de ser unidad de cuenta y depósitod de valor.

Veamos el caso del peso argentino.

Se usa como medio de pago: si, aunque no es el único. Muchísimos lugares aceptan el pago con dólares, euros y reales.  Demás esta decir que todas las operaciones de envergadura se hacen en dólares.

Es unidad de cuenta: No. Porque gracias al continuo proceso inflacionario, medimos nuestros ingresos y los precios de los bienes (de relevancia) en dólares.

Es depósito de valor: De ninguna manera, ya que por la aberrante y sistemática pérdida del poder adquisitivo del peso, la gente ahorra en dólares o en bienes medidos en dólares, como las propiedades.

Entonces,  vemos que el peso argentino prácticamente no reúne ninguna de las características para ser moneda.  Por ende no es demandado y dicho en criollo: la gente huye del peso para no descapitalizarse.

EL dinero no tiene valor por sí mismo, sino en función de los bienes y servicios que podemos intercambiar con él. (ES importante recordar que lo que se intercambian son derechos de propiedad, pero es tema para otro artículo.)

¿Y qué es lo que intercambiamos los agentes económicos? Ni más ni menos que nuestro trabajo.

Nuestra productividad va a ser valorada por el mercado y esa valoración se verá expresada en una X cantidad de dinero, que es con el que luego vamos a intercambiar el trabajo de los demás.  Finalmente, el intercambio se concreta cuando las partes acuerdan el precio de la transacción. Por ello, el precio es tan importante, ya que actúa como señal de información para el resto de los agentes del mercado.

Ahora pueden entender el daño terrible que te ocasiona el estado crea dinero del aire. Dinero que no se ve reflejado en trabajo y producción, que literalmente es creado de la nada pero que luego el estado sí utilizar para comprar bienes y servicios reales con él.

Imaginemos una producción constante pero una cantidad de dinero circulante variable.  Por ej. 10 manzanas se intercambian con 10 pesos. Al año siguiente, se producen las mismas 10 manzanas pero ahora tienen 20 pesos en circulación. ¿Qué creen que va a pasar? La demanda de manzanas va a subir, por ende su precio. ¡MAGIA!  Se reactivó el consumo poniéndole “dinero en el bolsillo a la gente”. Alquimia pura. Parecería que con un “pase de manos” nuestros burócratas descubrieron finalmente la “piedra filosofal”.

Pero claro, cuando el productor de manzanas vaya a comprar los insumos que necesita, estos subieron de precio. Por ende ya no va a poder producir 10 manzanas, sino 8. A la larga, ya no hay manzanas para todos, aparece la escasez  y la sociedad en su conjunto se  empobreció porque ya no produce tanto como antes.

En definitiva fomentaste el consumo, a costa de contraer la inversión, descapitalizándote en el proceso.

Desde el punto de vista teórico, esto que les relato es una flagrante violación a la llamada “ley de Say” – la demanda está determinada por la producción- también conocida como la “ley de los mercados”.

Todo el armado teórico de Keynes se fundamenta en desmontar  la “Ley de Say”. Sin embargo, Keynes jamás la refuta –ni siquiera la cita correctamente-. Lo que lleva a comprender que todo el modelo keynesiano esta armado desde un INTENCIONADO ERROR (horror) teórico. Absolutamente funcional al poder político. Al Estado sobre el mercado, a la intervención sobre la Libertad, a la coacción sobre el consentimiento.

NO EXISTE EL LIBRE MERCADO HACE MAS DE UN SIGLO

El segundo punto fundamental que quiero que tengan presente es que en la actualidad, el dinero no funciona bajo un sistema de libre mercado.

El dinero es creado primariamente desde las bancas centrales, quienes establecen la cantidad de circulante contrayendo o expandiendo la base monetaria. Así que la responsabilidad sobre las causas y efectos de la expansión o contracción del dinero es exclusiva de la política

No de los empresarios, no del ahorrista, no del consumidor, sino de la política y sus cómplices.

NO hay crisis del capitalismo. Porque TODOS los mercados están intervenidos gubernamentalmente. Simplemente son los políticos y sus socios sacando partido de la crisis que ellos mismos generan, comprando barato bienes en liquidación y finalmente, lavándose las manos y desparramando culpas a los propios votantes. Realmente un marketing perfecto y todo delante de nuestras narices y con nuestro consentimiento explicito, a través del voto.

EL CICLO ECONÓMICO

Lo primero que te enseñan, explican y repiten hasta el cansancio es lo siguiente: que la economía es un eterno loop -como un perro que se muerde su cola- de auge, crisis, recesión, depresión y recuperación

Es decir, simplificando, una etapa de expansión, seguida de una de contracción.

¿Y qué te cuentan los políticos, economistas, periodistas y opinólogos cómplices?

Que la culpa del ciclo es del ciudadano que por miedo -o peor aún por especulación– decide  gastar menos, lo que contrae la economía. Es decir falla del mercado.

Por supuesto, los políticos y voceros del poder, no solo te diagnostican el problema sino que además te ofrecen la solución: intervengamos aún más la economía y aumentemos el gasto público. Que “este impulso a la demanda agregada” es lo que va a volver a traer el optimismo Y confianza a la gente para que consuma y poner así “a la argentina de pie”.

Es decir, el modelo está basado en el principio de sacarle al productivo, para redistribuir al no productivo –sin olvidar a los amigos del poder, claro-

Palabras más o menos es lo que venimos escuchando los argentinos hace casi un siglo.

Todo esto es mentira. Es una falacia.

Por eso no podemos salir de la espiral de decadencia en el que estamos. Porque muchos deciden entregar su libertad al “experto”, al “líder”, no informarse o entender y entregarse así, al líder carismático que ofrezca el camino más rápido, menos esforzado y doloroso hacia la seguridad.

PERO LLEGARON LOS AUSTRIACOS.

La Escuela Austriaca sostiene con pruebas empíricas, históricas y teóricas que tanto la expansión como la contracción de la economía, no se deben a una falla del mercado, sino todo lo contrario: el ciclo es generado por la propia intervención del estado en el mercado.

En términos sencillos: En el momento de la contracción de la economía, el Estado interviene inyectando dinero en la economía (sea directamente o a través de la manipulación de la tasa de interés). Esto genera el efecto de abaratar el precio de los créditos, pero aun más profundo –y recordemos que los precios son señales de información- se lanza al mercado una señal de que existe un ahorro acumulado mayor al que realmente existe. Es decir que la baja del precio de la tasa, es por una mayor oferta de ahorro disponible en el sistema.

Este abaratamiento del crédito anima a numerosos agentes a emprender proyectos riesgosos basados en el endeudamiento –que en otro momento no hubieran obtenido dicho crédito-, lo que empieza a formar una burbuja (sea las .com, inmobiliaria, etc…)

Como en el caso de las manzanas, cuando vuelve a reacomodarse el mercado subiendo los precios de los bienes y de los créditos, queda en evidencia que no existía la acumulación de capital que la gente descontaba. Que, al fin y al cabo, todo se trataba de una ilusión; y así explota la burbuja.

LA EMISIÓN COMO VIA DE FINANCIAMIENTO DEL ESTADO.

Argentina lleva prácticamente un siglo siendo el alumno más aplicado de la teoría keynesiana, sosteniendo y previniendo a la economía de los “supuestos” fallos del mercado, mediante el impulso del gasto publico.

Tanto es así, que el gasto público hoy ronda el 50% del PBI.

Pero, como ya hemos repetido numerosas veces, el Estado sólo se financia de tres maneras:

 1) Impuestos (Argentina tiene 165 impuestos y la 2da mayor presión tributaria consolidada del mundo)

2) Endeudamiento (Argentina al ser un defaulteador serial ha quedado fuera de los mercados de crédito, en tiempos de tasas negativas)

 3) Emisión monetaria (105% de inflación promedio anual hace un siglo).

Las tres formas de financiamiento salen del mismo lugar: tu bolsillo

Será hoy con los impuestos, mañana con el pago de la deuda o pasado a través de la pérdida de poder adquisitivo de la moneda. Pero siempre sale de vos.

El Estado no genera riqueza, sino que la extrae (violentamente) de sus ciudadanos.

En el caso argentino agotadas las vías impositivas (aunque nunca te confíes de la capacidad de los políticos para generar nuevos tributos) y mercado de deuda, solo queda la emisión monetaria.

¿Pero cómo convencer a la gente de aceptar una moneda que repudian? ¿Como disuadirlos de que dejen de usar una moneda extranjera, cuya utilización obliga al Estado a blanquear el esquema ponzi de la inflación? Y por supuesto ¿Cómo lograr que el Estado se beneficie en su totalidad ser el primero en disponer de la moneda recién creada, aún no diluida por el sistema de precios?

En primera instancia con medidas como las que se vienen tomando, pero nótese que como vengo insistiendo.

Los estatistas también saben que la coacción no es el arma definitiva porque la gente resiste al poder, sea desde el mercado paralelo o como puede.

Los estatistas entienden que lo esencial es la batalla de las ideas. Por ello insisten, divulgan y adoctrinan con conceptos como la soberanía, la culpa, el resentimiento, la lucha de clases, el  nacionalismo, el imperialismo y cosas por el estilo.

Solamente la verdad (el conocimiento) te va a hacer libre. Si no sabés contra que estas peleando, no vas a saber cómo defenderte y te van “llevar puesto” una y otra vez.

Solo queda tener presente que forzarte a utilizar una moneda que ellos manipulan, que literalmente diluye tus ahorros, es la última y definitiva estafa de la política sobre sus ciudadanos.

Como señalé: 1) el mercado esta intervenido. 2) la tasa de interés la marca el Estado. 3) El estado regula la oferta monetaria.

Queda más que claro a quien tenemos que res ponsabilizar ante todo este latrocinio descarado que es la Argentina.

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