Torquemada new age: cómo y quiénes son los inquisidores modernos

Hayek tenía una obsesión intelectual. Decía que debía defender a occidente de él mismo. Protegerlo de las tendencias patológicas que engendra su propia civilización. Los males que incuban el colectivismo, las comunidades tribales, opresivas que occidente mismo parió, como el nazismo, el comunismo y tantas otras formas nefastas del tribalismo.

Hayek hoy sentiría que sus peores presagios se hicieron realidad. Y Axel Kaiser, el abogado, profesor, analista y escritor chileno, de origen alemán y que vive en Estados Unidos lo confirma. En su nuevo libro, “La Neo-inquisición”, Kaiser (que es también director de la Fundación para el Progreso) habla de los nuevos Torquemadas. Los intolerantes, los que no pueden soportar el desafío de la libertad.

¿Quiénes son esos poderosos y temidos enemigos? La respuesta la ofreció en una charla absolutamente imperdible que dio ayer en el canal de la Fundación Libertad y Progreso, coordinada por Diego Piccardo y realizada gracias al aporte de Fundación Naumann. Y esa respuesta molesta, porque incluye a muchos de los que se escandalizan ante la posibilidad de ser considerados enemigos de la libertad.

Kaiser describe la matriz donde se engendraron los nuevos inquisidores:

  • La fragilidad psicológica de las nuevas generaciones, la de los que fueron sobreprotegidos y ahora no resisten opiniones diferentes a las suyas.
  • Las redes sociales que dan voz a los grupos extremos y están preparadas con algoritmos destinados a confirmar todo el tiempo lo que uno piensa.
  • Las escuelas y universidades que están tomadas por activistas radicales de izquierda (pasa en Estados Unidos y también en otros países)
  • El discurso mesiánico, revolucionario que confirma todo el tiempo la sensación de ser víctimas o la sensación de culpa que lleva a muchos a sumarse a la ola de revolucionarios.

Esos parámetros rozan a todos, entonces. Lo que Kaiser grafica con claridad intelectual es que la decadencia cultural está afectando “virulentamente” a la civilización occidental. Y es claro en eso. “Estos fenómenos no se observan en África, Asia o el mundo árabe. Hemos creado una civilización que, con matices y diferencias propias de cada país, tiene por premisa central el respeto por individuo. El individualismo como principio rector del orden social, económico y cultural de occidente”.

¿Entonces? ¿Qué falló?

El problema, según Kaiser, es que metió cuña el marxismo y su visión colectivista del hombre. “Postulan que nuestra civilización sería un enjambre de opresiones desarrolladas por el hombre blanco para marginar, discriminar y someter a todos los demás grupos”.

“Si eres hombre, blanco y heterosexual, por definición estás reuniendo una cantidad de categorías que te sitúa en una posición de privilegio y automáticamente, calificas como opresor de los demás grupos”.

Ese es el pensamiento del “neo inquisidor”

Con ese criterio, entonces y como consecuencia de ese pensamientyo, la civilización occidental sería intrínsecamente injusta e inmoral.

Eso, además, se enseña en las universidades. Se replica subrepticiamente en los debates del poder. Se traslada al pensamiento sistémico y político. Y así nacen los neo inquisidores del siglo XXI.

La Neo inquisición postula que los seres humanos no somos ante todo individuos responsables de nuestros actos (no de lo que hicieron nuestros antepasados, no de lo que harán nuestros descendientes y no de lo que hagan personas similares) sino miembros de un colectivo que nos define y determina un conjunto de características que configuran una determinada realidad social y económica -o posicional- en la comunidad que vive”.

“La verdadera igualdad no existe en la sociedad. Y esa idea es la que hay que pulverizar para lograr una auténtica liberación”

El punto de fondo es fomentar la tesis de que la libertad individual es finalmente un instrumento creado, una apariencia desarrollada por quienes la inventaron para oprimir al otro. Y crear así un orden que no sería más que una pantalla, una farsa bajo la cual se somete bajo a una serie de instrumentos a opresión a otros.

Esa es la razón de ser de las llamadas “políticas identitarias”. Éstas “analizan a las personas como parte de un colectivo. Y el colectivo defiine al individuo y de esa manera, éste ya no puede tener conciencia de sí mismo y salir de esas determinantes”.

“Hay gente muy resentida, adoctrinada en las escuelas y reforzada en los medios de comunicación, que ataca el corazón: la idea del individuo, sus méritos y su capacidad de salir adelante”.

No hay libertad de cátedra, no hay libertad de comunicación, la purga del arte y la literatura (se exige la remoción de ciertas pinturas de los museos por considerar que agravia el colectivo feminista). Este camino puede fragmentar la sociedad haciendo inviable la vida democrática o a guerras civiles de acá a veinte o treinta años“, sentencia, finalmente.

Para detenerse y escuchar

No te pierdas las últimas noticias de Visión Liberal. Súmate a nuestro newsletter.

Loading Facebook Comments ...
1 Comentario

Dejar una respuesta