Cinco fundaciones alemanas explican al mundo cómo será vivir sin Merkel

Alemania vivió ayer, 3 de octubre, su gran fiesta nacional. Celebró el día que, treinta y un año atrás, el Estado adoptó la estructura de la República Federal, un hito histórico que permitió barrer el último escombro de una historia lacerante para ellos y para el mundo.

Simbólicamente, también, dio muestras de una madurez política de la que todos los países -y especialmente Argentina- deberían tomar nota. Cinco fundaciones alemanas independientes, cada una enarbolando una idea política diferente, se reunieron para debatir los resultados de las elecciones e imaginar, plantear y construir el futuro de Alemania sin la imagen omnipresente y aún poderosa de Angela Merkel.

Así, Svenja Blanje -en forma virtual- enarbola el ideario del partido Socialdemócrata a través de la fundación Friedrich Ebert. Lars-André Richter, representante de la Fundación Naumann en Argentina y Paraguay como voz de los liberales. La fundación Hanns Seidel con Klaus Binder como voz del partido Cristiano-Social de la CSU en Baviera. También de manera remota -desde Berlín- Gitte Cullman de la fundación Heinrich Böll como voz Verde y Olaf Jacob, de la Fundación Konrad Adenauer expone el pensamiento del CDU, le partido Demócrata Cristiano.

Todos bajo la coordinación del CEO de Editorial Perfil, Jorge Fontevecchia, quien moderó en forma ecuánime un debate que tuvo raíz en el intercambio de ideas propias y el respeto por las ajenas.

Después de 16 años, Alemania aprenderá a caminar sin Ángela Merkel, una jefa de gobierno que deja una huella profunda pero cuya partida, también, exige estrenar nuevos horizontes. La pandemia, el cambio climático, la transformación energética, la acelerada digitalización, los desplazamientos geopolíticos movilizan al mundo y Alemania es un referente al que los ojos miran como un ejemplo. Sus definiciones impactan en cada uno de los ciudadanos de aquel país pero rebota en el resto del planeta.

Las fundaciones convocadas cumplen ese rol propalador en todo el mundo. Todas son independientes y tienen un ideario político pero apartidista. Su misión es la educación política en una humanidad que cada vez descree más en ellos. Construyen puentes entre las democracias y no temen el disenso -mas aún, lo agradecen- cuando está orientado a enriquecer y no degradar el debate. Justamente por su rol educador, no temen a la autocrítica y todas ellas comparten la misma raíz: respetar las disidencias, leer la realidad con un propósito superador y dejar que cada idea se exprese en libertad.

A los representantes de cada fundación, Jorge Fontevecchia preguntó: ¿Cómo votó Alemania? ¿Cómo será el nuevo Bundestag, el parlamento de donde saldrá el nuevo líder del país? ¿Cómo despiden a Merkel?

Klaus Binder

Klaus Binder hace una autocrítica y admite que los conservadores hicieron una mala elección el domingo 26 de septiembre. “Perdimos las elecciones por el tema de la lucha contra el cambio climático. Nuestro candidato –se refiere a Armin Laschet- es el presidente del estado de Renania del Norte Westfalia, cuna de la industria alemana y por eso creen que él los representa“.

La postura de los Conservadores en la pandemia tampoco ayudó, según Binder, a ganar la voluntad de sus votantes

“Los conservadores nos dedicamos al tema del cambio climático, pero lastimosamente, los votantes no nos creen: ese es nuestro problema”.

Para el representante de la fundación Hanns Seidel, Angela Merkel pasará a la historia como una gran canciller. “Hoy hay una disminución de la brecha entre Alemania Oriental y Occidental y es un gran mérito de ella. También demostró grandeza huaman en la crisis de refugiados. Ella vive los valores cristianos.

Tres logros de Merkel según Binder:

Olaf Jacob define a la próxima coalición como “de semáforo”: los liberales, los socialdemócratas y los verdes.

“Es ya una coalición que tiene éxito en el estado de Renania-Palatinado”. El líder de la fundación Konrad Adenauer considera que la nueva coalición podría ser un poco “inestable”. “Son diferentes las posiciones de los verdes y los liberales, le costará mucho trabajo a la socialdemocracia mantener esa coalición”. Destaca también que será la primera vez que tres partidos coalicionarán a nivel nacional

Más crítico a puertas adentro, Jacob considera que la democracia cristiana tuvo el peor resultado de su historia por el perfil de su candidato, Armin Laschet.

Para Jacob, el candidato ganador Olaf Scholz “tuvo una campaña muy inteligente. Siempre se presentó como un experto. Fue el ministro de Finanzas del gobierno anterior. Por ende, es una de las personas más cercanas a la canciller Angela Merkel. Muchos votantes vieron en él una especie de continuidad en el camino de la coalición precedente, pero con otro color político.

Laschet es una persona bastante innovadora, con puntos de vista avanzados y de vanguardia para el bloque de la democracia cristiana. Le faltó crear un perfil definido, un perfil propio.

Para Jacob, la palabra clave para definir a Merkel es consolidación

“Creo que Angela Merkel logró posicionar a la democracia cristiana fuera de lo que sería la centroderecha y tratar de ubicarlo en el centro. Por eso, un poco su lema, no en estas elecciones sino en las anteriores, era “Die Mitte”: el centro. La democracia cristiana representa el centro de todo el espectro político y ese es otro legado clave. La democracia cristiana era un partido muy dominado por hombres, y ella es mujer. Por católicos, y ella es luterana. Entonces hay ciertos elementos que muestran que ella hizo que la democracia cristiana se modernizara”, concluyó. 

El turno para Lars-André Richter llegó después. Según el representante de la Naumann, los liberales forman parte del grupo que ganó las elecciones. Con un 11,5% de votos, “por segunda vez superamos las dos cifras. Y se venció a la ultraderecha, eso es muy positivo también”. Destacó Richter que Alternativa para Alemania ya no es el partido más importante para la oposición y eso es, claramente, una señal positiva.

Las diferencias ideológicas que separan a los liberales de los Verdes son, a criterio del representante de Fundación Naumann, más un desafío que un problema:

Se necesitan proyectos para cuatro años. La narrativa puede ser “somos una alianza de futuro”. Hay que negociar en primer lugar con los socialdemócratas, pero también es una oportunidad de negociar con la Unión”.

Con respecto al legado de Merkel, opinó:

Conectada en forma remota, Svenja Blanke mostró su afinidad por el partido socialdemócrata. Consideró la representante de la fundación Friedrich Ebert que las recientes elecciones “son para construir el futuro y muchos alemanes sienten que es un momento de cambio y transformación” .

Según Blanke, el voto “reflejó diferentes sentimientos y opiniones. Algunos piden más protección del estado para participar mejor de la transformación, otros tienen miedo y otros subrayan las reformas necesarias. El partido socialdemócrata ganó por una leve ventaja y no es poca cosa tampoco, ya que en los últimos años y apenitas cuatro meses, las encuestas nos daban un 15%. En poco tiempo, el candidato Olaf Scholz levantó el partido a 25,7% puntos”.

Asi ganamos las elecciones.Es importante subrayar porque ganaron muchos votos los liberales. Esto señala que el sistema de dos partidos grandes tradicionales de Alemania se acabó. El hecho de tener 7 partidos y no algunos chiquitos y 2 grandes muestra ese cambio y

Los resultados muestran la nueva volatilidad del voto, la diversidad de la sociedad, la fragmentación del sistema partidario muestra los distintos estilos de vida y diferentes opiniones”.

Blanke fue más crítica de la gestión Merkel, aunque coincidió con los demás en lo positivo de su gestión, se enfocó en las “faltantes”. El legado negativo tiene que ver con sus políticas. Nunca gobernó sola: gobernó con los socialdemócratas y los liberales y son los temas que quedaron sin atender y que ahora se pusieron en las mesas“.

Remarcó, también, que Alemania es una democracia estable y los candidatos se tratan con respeto, considerando las locuras, los nacionalismos machistas y populistas que hay alrededor. “Tiene que ver con su legado y su forma de hacer política.Angela Merkel hizo un trabajo importantisimo por ser jefa de un gobierno tanto tiempo, la mujer mas poderosa del planeta es una señal muy importante de la igualdad de nuestras democracias“.

Desde Berlín tomó la posta Gitte Cullmann, de Fundación Heinrich Böll (cercana al Partido Verde), quien en primer lugar destacó que justamente ese partido fue un claro ganador de la contienda electoral. . “Quizá no tuvieron la elección que se esperaba, pero tienen una representación parlamentaria muy importante“, sostuvo Cullmann.

” Creo que un gran problema de la campaña electoral fue que todos los partidos le prestaron demasiada atención a la política interior. Los partidos alemanes tenían como estrategia no poner en primer plano la necesidad de un cambio fundamental. Se dice que con una política transformadora no se puede ganar muchos votos en tiempos de crisis, de pandemia, de cambio climático. Y en general se consolida la tendencia hacia un sistema de partidos sin un solo dominador”, analizó.

“Hay una generación con una mirada distinta, que pone el eje en el rol de la crisis climática, la transformación justa y las cuestiones de género, por ejemplo, y también la digitalización.

No te pierdas las últimas noticias de Visión Liberal. Súmate a nuestro newsletter.

Loading Facebook Comments ...
0 Comentario

Dejar una respuesta