19/05/2026

Cae la aprobación de Milei: el dolor del ajuste real frente a la demagogia de “soluciones mágicas”

Tras cinco meses de fuerte corrección fiscal y monetaria, la imagen del presidente libertario baja 17 puntos según encuestas. Pérdida de poder adquisitivo y recortes en gasto público generan descontento visible. El verdadero test no es la foto de hoy, sino si Argentina sale con bases sólidas.

El índice de aprobación de Milei registró su cuarto descenso mensual consecutivo, acumulando una pérdida de 17 puntos en tan solo cinco meses. Según la última encuesta de QSocial, el apoyo ciudadano a las medidas del gobierno cayó del 43% en enero al 32% en mayo.

La percepción positiva de la imagen personal del presidente Javier Milei cayó del 36% al 32%, mientras que el rechazo aumentó al 55%. Este descenso se ha extendido a los votantes independientes, a los aliados del partido PRO e incluso a parte de su base libertaria.

El desplome del índice de aprobación de Milei refleja el creciente descontento social provocado por la inflación persistente, la pérdida de poder adquisitivo y las nuevas medidas de austeridad que afectan a la salud y la educación. Solo el 19 % de los encuestados valora positivamente la situación económica actual, lo que supone un descenso de 23 puntos desde diciembre.

El seguimiento digital muestra un fuerte descenso en la interacción en línea: las interacciones cayeron un 79% en Facebook, un 66% en Instagram, un 59% en X y un 100% en TikTok, donde Milei no ha publicado nada desde el 3 de enero.

Las dificultades económicas están afectando gravemente a las familias. El 75% de los hogares redujo sus gastos el mes pasado, el 58% declaró no tener capacidad de ahorro y el 67% enfrentó problemas para pagar sus deudas. La percepción de que el gobierno no puede controlar la inflación aumentó 14 puntos desde febrero, y los incrementos mensuales de precios se mantienen por encima del 2%.

Las negociaciones salariales (paritarias) arrojaron un promedio de incrementos del 2,4% frente a una inflación promedio del 3%, lo que se traduce en una pérdida real del 3,5% para los trabajadores registrados del sector privado. Las proyecciones indican una contracción de 5 puntos porcentuales para fin de año.

El 55% de los trabajadores siente inseguridad laboral y el 41% reporta indicios de posibles despidos, especialmente en el Gran Buenos Aires. Los principales sindicatos, como Camioneros, SMATA y Comercio, lograron modestos aumentos mensuales de entre el 1,6% y el 2,1%.

El riesgo país se sitúa en 538 puntos básicos en medio de correcciones a la baja en las previsiones de crecimiento del PIB, que ahora se estiman en un 2,0% para 2026. Si bien se espera que la agricultura, la minería y las finanzas impulsen el crecimiento, la industria y el comercio muestran una recuperación débil.

La drástica caída en el índice de aprobación de Milei se ha traducido en movilizaciones masivas en toda Argentina. Desde Salta hasta Ushuaia, la ciudadanía protestó contra las medidas de austeridad, con una gran manifestación el 12 de mayo en defensa de las universidades públicas y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.

Las comunidades académicas reportaron una pérdida del 35% en los salarios reales de los profesores de tiempo completo, lo que alteró el calendario escolar. También se registraron protestas en 20 aeropuertos para exigir mejores salarios y por parte de trabajadores del sector bancario contra el cierre de sucursales ordenado por el Banco Central.

Un nuevo recorte presupuestario de tres billones de pesos afecta a la educación superior, la investigación científica y la salud pública. La medida recorta 63 mil millones de pesos de los programas contra el cáncer, la distribución de vacunas, los tratamientos contra el VIH y la atención de enfermedades crónicas. Los sindicatos de la salud han anunciado una marcha federal en respuesta.

Las tensiones institucionales aumentaron tras las acusaciones de irregularidades monetarias y enriquecimiento ilícito contra el jefe de gabinete, Manuel Adorni. Las encuestas de opinión pública muestran un 70% de insatisfacción con la gestión general y un 65% de desaprobación de la política económica.

El continuo descenso en el índice de aprobación de Milei se produce en un contexto latinoamericano polarizado, donde varios gobiernos se enfrentan al reto de equilibrar el ajuste fiscal con las demandas sociales. La experiencia de Argentina bajo las políticas libertarias de Milei se observa con atención en toda la región como ejemplo de reformas radicales orientadas al mercado.

En Sudamérica, la situación pone de manifiesto las tensiones entre los programas de austeridad promovidos por las instituciones financieras internacionales y la creciente resistencia popular a los recortes en el gasto social. Los países vecinos observan atentamente cómo las dificultades económicas y la caída de los índices de aprobación pueden reconfigurar las alianzas políticas y la estabilidad.

A nivel global, el caso plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las estrategias estrictas de consolidación fiscal en países de ingresos medios con alta desigualdad social. La supuesta invitación del asesor presidencial Santiago Caputo a Washington por parte del gobierno estadounidense subraya el interés internacional en la situación de Argentina, particularmente en lo que respecta a las negociaciones de la deuda y su alineación con las políticas económicas occidentales.

Para América Latina y el Caribe, el resultado de la administración de Milei influirá en los debates sobre modelos de desarrollo, el papel del Estado en la protección social y los límites de las reformas neoliberales en el siglo XXI. Las persistentes movilizaciones sociales sugieren que la política económica no puede desvincularse de sus costos humanos y políticos, lo que podría inspirar movimientos de resistencia similares en otras partes del hemisferio.

Compartir:

Más publicaciones