¿Qué es más peligroso para Venezuela? ¿El COVID-19 o Maduro?

Si las instituciones representan el estado de salud de un país, Venezuela agoniza. Por tercer año consecutivo los números indican que su sistema inmunológico se ha deteriorado: ocupa el lugar 183 de 188 en el Indice de Calidad Institucional que muestra una foto real y móvil de la evolución institucional política y económica de cada nación.

Aunque Nicolás Maduro se ufana de que solo haya 106 casos de coronavirus en Venezuela, el mundo entero desconfía de la veracidad de esas cifras.

Después de todo, las afirma el mismo presidente que recomendó a sus ciudadanos un antídoto “eficaz” para frenar el COVID-19: un brebaje hecho con miel, malhojillo (similar a la yerbabuena argentina), jenjibre y limón. Sin palabras.

Afirmaciones tan temerarias dichas por un dirigente y que no deriven en consecuencias legales solo son posibles en paises que se “caen” del ranking de naciones libres.

De hecho, un periodista venezolano fue detenido por cuestionar las cifras oficiales y está encerrado en un calabozo del servicio de inteligencia. Desde ahí, es imposible refutar a Maduro. Mientras éste es acusado de “narcoterrorismo”, se ocupa de apresar a los que se atreven a tener voces disidentes.

En Venezuela hay cuarentena y suspensión de actividades laborales y escolares, como en Argentina y buena parte de los países del mundo. Todos los vuelos, excepto los de carga, están suspendidos. Solo está permitido distribuir alimentos y la actividad en salud, servicios básicos, comunicaciones y seguridad.

Llamar a esto “estado de alarma” es casi un chiste que a nadie da risa. Los venezolanos viven hace décadas en estado de alarma. Aunque los medios adictos (ya casi todos estatales) digan que no.

Con una inflación del 8000%, ¿de qué podrían asustarse? Con apenas unas 80 camas en las salas hospitalarias de emergencia y en las de cuidados intensivos, Venezuela, según un informe reciente de la BBC, necesitaría unas 2.500 camas, listas para ser utilizadas. ¿De donde las sacarían? ¿se le ocurrirá algún otro brebaje milagroso al presidente?

El “estado de alarma”, traducido a la vida diaria, no refleja grandes cambios: para la mayoría de los venezolanos esas condiciones de vida son las “normales”.

La mayoría de esas actividades ya mostraban un nivel de deterioro tal similar a una parálisis.

En Venezuela está destruido el sistema sanitario como consecuencia de las políticas de Chávez primero y de Maduro después, dos “virus” políticos previos al Covid y que más daño le hicieron.

Demolida económicamente, con una inflación galopante, con cortes de luz diarios y escasez de petróleo, ¿qué peor les puede ir con la llegada de la pandemia?.

En aquel país las instituciones no pueden sobrevivir al avasallamiento de la libertad en todas las acepciones posibles, el virus solo dará el golpe de gracia…o la dejará fatalmente malherida.

El COVID-19 no empeoró sustancialmente la vida de los venezolanos. Pero sí dejó al descubierto la precariedad y la insolvencia de sus instituciones.

Este año, el país obtuvo un puntaje de 0,024 en instituciones de mercado y 0,089 en instituciones políticas. El máximo a obtener en cada categoría es de 1. La puntuación más alta obtenida en el continente fue la de Chile, que se ubicó en el puesto 23 a nivel mundial.

El ICI 2020, elaborado por el economista argentino Martin Krause, parte de data de organizaciones como el Banco Mundial, Transparencia Internacional, Freedom House y el Fraser Institute para puntuar ocho indicadores en el mundo agrupados en dos grandes categorías: por un lado, el de instituciones políticas (Estado de Derecho, libertad de prensa, percepción de la corrupción y voz y rendición de cuentas), y por el otro las económicas (competitividad global, la capacidad de hacer negocios y la libertad económica). Krause parte del concepto de instituciones entendidas como “las reglas de juego, formales e informales, que permiten una mayor coordinación y cooperación de los individuos en la sociedad”.

No te pierdas las últimas noticias de Visión Liberal. Súmate a nuestro newsletter.

Loading Facebook Comments ...
1 Comentario

Dejar una respuesta