¿Es una democracia representativa y republicana la que vive un país donde todos los meses 25 millones de personas pasan por una ventanilla del estado a buscar su cheque mientras otros seis millones alimentan obligatoriamente ese Estado? ¿Es republicano y democrático un gobierno que un día decide cerrar las escuelas y al otro día abrirlas (o al revés) sin criterio científico alguno? “Si un presidente da la orden de cerrar, nos está cuidando. Si lo hace un opositor, es autoritario. ¿Cuál es el criterio para calificar de democrático un gobierno que ejerce su poder en estas condiciones?”
El debate de la semana lo propuso Roberto Cachanosky en su espacio de radio Cultura, Informe Económico. Los límites al poder y la naturaleza de la democracia en la mirada crítica de Bernabé García Hamilton, Ricardo Göttig y Alejandro Gómez
Bernabé García Hamilton: Las democracias modernas han surgido por el voto pero también por las limitaciones al poder, primero al feudal y luego al real.
Primero aparecieron las limitaciones al poder y luego la posibilidad de elegir a los representantes
Ricardo Gottig: el liberal se preocupa por la limitación del poder y el demócrata se preocupa cómo elegir a un gobernante. Lo ideal sería una democracia liberal: que haya una gran participación de la ciudadanía y un sistema que tenga límites establecidos. Una parte de la ciudadanía se ha rendido a un sistema de dádivas y pocos ingresos, es un ingreso de supervivencia.
Los actores políticos no quieren participar de este debate y se naturalizó que este es un sistema de despojo
Alejandro Gómez: En Argentina, la democracia es antónimo de dictadura militar. Y si haces el mínimo comentario o pregunta sobre sistema democrático automáticamente te ponen de lado de los militares e inmediatamente sos un genocida. Cada vez te corren mas por el lado de la corrección política y acotan el debate notablemente. Los políticos compiten por votos y un comentario de este tipo “espanta” votos.






