24/04/2026

Para cambiar de raíz la educación hay que animarse a abrir las puertas al AULA

El miedo es una emoción natural e inherente a todo ser humano, especialmente cuando se trata del “el miedo a lo desconocido”. Este miedo está muy presente tanto en Argentina como en el resto de América Latina. Podríamos hablar de un miedo a intentar algo diferente a lo que estamos acostumbrados, de un miedo a lo “nuevo” (que no es tan nuevo), y me atrevería a decir, que hay un miedo casi instintivo a la libertad y la responsabilidad que ella implica.

Frente a esta situación, que es preocupante, debemos tomar un accionar rápido y apuntando a lo que resulta clave para “despertar” a la sociedad. Es en este sentido, reivindico la importancia de la educación, puesto que sin educación caemos en la ignorancia, y mientras más ignorantes seamos más propensos somos a tener miedo a aquello que puede hacernos progresar.

Nos enfrentamos a una educación que lleva años siendo corroída y vulnerada por la politización en las curriculas, las clases y las distintas instancias de evaluación; una educación que ha sido y sigue siendo víctima de múltiples ideologías y fanatismos; una educación que se queda atrás cuando el resto del mundo avanza. No son pocos los jóvenes que salen del secundario sin estar preparados para enfrentar una instancia terciaria, universitaria, y mucho menos, el mercado laboral.

Es necesario ser realistas frente a aquellos que levantan las banderas de nuestra educación en términos de excelencia; pero también, es necesario serlo frente a los pesimismos que pueden hacernos creer que ya somos una causa perdida.

Irónicamente, ante estas problemáticas, podemos encontrar una solución en los mismos estudiantes y docentes que día a día experimentan estas situaciones. Por ello, quiero aprovechar esta oportunidad para visibilizar un proyecto que nace frente a la realidad educativa argentina, y que tiene como finalidad mejorarla: A.U.L.A (Agrupación Universitaria Libre y Abierta).

Esta agrupación, como bien indica su nombre, se trata de un espacio libre y abierto. ¿Pero qué significa esto? se trata de un espacio, conformado por estudiantes y docentes de distintos niveles, libre de banderas políticas y que está abierto a la participación de cualquier persona que desee luchar por una educación sin adoctrinamiento y que tenga como eje el pensamiento crítico.

Somos defensores de la libertad, y por lo tanto, la defendemos incluso para aquellos que piensan distinto. No queremos imponer nuestras ideas, no queremos imponer otra currícula, ni queremos utilizar a la educación para hacer publicidad gratuita a una campaña política.  Queremos construir una educación que incentive a las personas a construir ideas en lugar de comprarlas, y que sobre todo, las expongan sin miedo a la censura ni a la competencia.

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