Con el blue pasando los $400, la caída vertiginosa y permanente de reservas, los cambios de metas con el FMI y la inflación de febrero que catapultó las expectativas del gobierno, el oficialismo intenta parar la sangría de dólares antes que sea demasiado tarde. Y ordenó a todos los organismos públicos, a través de un decreto, a canjear sus bonos en dólares bajo ley extranjera a instrumentos en pesos bajo legislación local.
Con las variables económicas sobre la mesa, Aldo Abram -consultor económico y Director Ejecutivo de Libertad y Progreso– explicó didácticamente por qué esta medida no será viable y formará, junto con todas las baterías de medidas adoptadas, un “parche” a una herida que necesita urgente una cirugía de alto riesgo.

A aquellos organismos que tengan bonos en dólares les va a generar un perjuicio importante. Si esos bonos en pesos que les van a colocar, además, no serán con una relación razonable porque no estarán en precios de mercado. Si esos bonos encima no son duales o no tienen garantía del tipo de cambio, lo que van a hacer es poder licuarlos y en el futuro, cuando haya que acomodar el tipo de cambio oficial será otro prejuicio más.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) se transformó en el principal aportante público de títulos de deuda en dólares que serán canjeados o vendidos para aumentar el poder de fuego del Gobierno a la hora de mantener a raya a los dólares financieros y, al mismo tiempo, generar financiamiento en pesos.
“Eso, se suponía, iba a llevar a una baja del Riesgo País cosa que es lógico que no se haya comprobado porque en ningún momento esos bonos estuvieran en el mercado”, agrega el economista.
Luego, el economista, habla de otro costo. Que tiene que ver, en este caso, con el Fondo de Garantías de Sustentabilidad que -además de perder dinero- hará un pésimo negocio.
“Por más que desde Anses digan que es buen negocio uno se pregunta: ¿y entonces por qué no lo hicieron antes? Y además, ¿por qué necesitan incluir esta orden al Fondo de Garantías de Sustentabilidad? Es decir, por qué obligan a hacer este “negocio”?-
La medida fue criticada en distintos ámbitos como un intento por utilizar los ahorros previsionales que garantizan las jubilaciones para atender una emergencia financiera particular, sacrificando su fin principal de respaldar los haberes de jubilados y pensionados. “Justamente como es un mal negocio deberían ser acusados penalmente por obedecer una orden del gobierno que va en contra de su patrimonio”
En términos prácticos, Aldo Abram señala los perjuicios que traerá, a mediano plazo, esta medida:

Vamos a tener cada vez menos posibilidades de lo que nos corresponde a futuro de las jubilaciones. Cada vez usan mal nuestros aportes con inversiones que no son rentables, malgastándolos para pagar jubilaciones a quienes no aportaron
Esperar que este médico que tiene un diagnóstico equivocado cure a este paciente, es utópico. Solo nos queda rezar para que este paciente-Argentina no muera, concluyó el economista



