29/04/2026

¡Candidatos! Antes de debatir si Argentina debe entrar o no a los BRICS, ¡consulten a Alberdi!

Alberdi recomendaría no entrar a los BRICS

La expresión ‘’no se cumple con la constitución’’ o ‘’vamos a seguir lo que diga la constitución’’, tal vez constituye una de las frases más repetidas por la dirigencia vernácula, si bien es cierto lo enunciado, el asunto suele ser muchísimo más grave cuando se indaga sobre el tema en cuestión y se descubre en lo que se ignora que no se cumple. En política exterior como en muchas otras áreas, este gobierno se transformado en un incumplidor serial y el próximo debate presidencial es un buen momento para posicionar este asunto de vital importancia para el futuro de la Argentina.

Juan Bautista Alberdi a través de sus libros, ‘’Bases’’ y “Sistema Económico y Rentístico de la Confederación Argentina según su Constitución 1853”, explicaba que la ‘’constitución federal Argentina, contiene un sistema completo de política económica’’ y que sus escritos explicativos de la misma, ‘’pertenecen a la economía aplicada’’, al estudio de las reglas y principios señalados por la ley constitucional Argentina’’. Alberdi, remarca el concepto de riqueza y entiende que la ‘’ejecución de la Constitución en esta parte, es la que más interesa a los destinos actuales y futuros de la República Argentina’’. La riqueza importa a la prosperidad de la Nación. y a la existencia del poder, ya que ‘’Sin rentas no hay gobierno; sin gobierno, sin población, sin capitales, no hay Estado’’.

Como un brazo poderoso para la formación y atracción de capital, aparece en el pensamiento alberdiano el rol de la política exterior, y así lo explica también en ‘’Política Exterior Argentina: Según su Constitución de 1853’’. Alberdi planteaba los objetivos “El objeto de la política exterior consiste en las reglas, en la legislación, en los actos dirigidos a desarrollar y agrandar más la afluencia de los capitales, de las poblaciones, del comercio, hacia los países nacientes y despoblados de la América del Sur”. Claramente el interés nacional y sus objetivos, a los que hace alusión Alberdi, son equivalentes al principio de supervivencia como nación. La inserción internacional es ‘’la llave de riqueza y prosperidad, para vencer el desierto, atraso material y la pobreza’’. Interés al cual es necesario darle una base económica sólida, la única forma de que esta no quede en un compendio de buenas intenciones retoricas, Para Alberdi, los emprendedores tienen un rol central en hacer efectiva la política exterior: ’Los diplomáticos y los tratados comerciales no tienen acción más eficaz, que los empresarios de vías internacional de comunicación y transporte, en la remoción de causas que alejan a las naciones unas de otras’’.

También consideraba que los tratados descriptos, son un ‘’remedio internacional’’ aconsejable contra el ‘’mal de versatilidad de nuestra democracia sud-americana’’, ‘’que todo lo altera y destruye, sin conservar ni llevar a cabo cosa alguna grande y útil, por la debilidad de sus instituciones, las cuales no tienen raíz ni pueden ser garantía’’. Es por eso ‘’el sistema económico de la constitución argentina debe buscar su más fuerte garantía de estabilidad y solidez en el sistema económico de su política exterior”. Alberdi no solo describía la realidad institucional de la Argentina del S.XIX, su pensamiento anticipa la inestabilidad de sistema republicano argentino del S.XX, la cual generó una destrucción de riqueza y empobrecimiento de la Argentina. Su política exterior fue confrontativa y sus objetivos opuestos a los que la constitución argentina prescribe. Luego de la 2da guerra mundial, el ritmo del intercambio comercial internacional se aceleró de una forma sin precedentes, y la Argentina se mantuvo al margen de las corrientes de inversión y del ‘’boom’’ de los tratados comerciales de importancia. Tomando la evolución de los acuerdos comerciales bilaterales y regionales vigentes, desde la fundación del GATT (1958) y luego en su sucesora la OMC, el número asciende a casi 300, el comercio mundial se institucionalizo. A espaldas de esto, la Argentina durante esos años decidió alinearse a foros, como el caso del Movimiento de los No Alineados. La pertenencia a ese foro no generaba beneficio material alguno, a la vez que en las comunidades financieras más importantes del mundo originaba percepciones que resultaban opuestas a la búsqueda del desarrollo económico argentino.

Argentina entró al BRICS y sacudió el tablero geopolítico pero ¿aprovechará los vientos de cambio?

Teniendo en cuenta lo expuesto, en muchos aspectos la pretensión de colocar a la República Argentina como miembro de los BRICS,(por las iniciales de sus miembros, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) aparece en este contexto de hoy, como un ‘’deja vu’’ del ‘’Movimientos de los No Alineados’’. En los BRICS, lo que prevalece, son posicionamientos geopolíticos o neutralismos ambiguos, como en el caso de la guerra ruso-ucraniana. Rusia abriga su invasión a Ucrania como una cruzada ‘’antioccidental’’ y ha transgredido todas las normas de convivencia de paz construidas desde la 2da Guerra mundial. En los casos de China y la India, ambos en su condición de potencias militar y nuclear, juegan su posicionamiento político, en aguas conflictivas de la seguridad internacional, totalmente ajenas a nuestra realidad. La posibilidad de un potencial aumento comercial en temas de agro alimentos, servicios o energéticos es nula ya que los instrumentos, como son los tratados de libre comercio, para que eso se materialice no existen en los BRICS. Por último, el ingreso de la Argentina se realizaría junto a países como Irán, cuyos funcionarios están acusados por los atentados terroristas contra la embajada de Israel y la mutual AMIA en Buenos Aires.

Como señalamos, la constitución ya delinea una política internacional y los principios establecidos en la defensa de los derechos humanos, libertad comercial y las instituciones republicanas en la misma, son parte de la política exterior, además indicando un procedimiento para la toma de las decisiones internacionales con control parlamentario. Mas allá de si en este caso legalmente corresponde o no, enviar este ingreso al congreso, la política exterior implica consensos. Ahora eso sí, ‘’al legislador, al hombre de Estado…sólo toca estudiar los principios económicos adoptados por la Constitución, para tomarlos por guía obligatoria en todos los trabajos de legislación orgánica y reglamentaria. Ellos no pueden seguir otros principios, ni otra doctrina económica que los adoptados ya en la Constitución, si han de poner en planta esa Constitución, y no otra que no existe.’’ (Alberdi).

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