09/09/2026

Alberto Benegas Lynch (h): “La batalla cultural significa poder fundamentar la filosofía de la libertad”

El principal referente intelectual de Javier Milei reivindicó la educación y el pensamiento crítico como herramientas frente al adoctrinamiento, defendió el liberalismo como respeto irrestricto al proyecto de vida ajeno y aseguró que el Presidente respeta a quienes piensan diferente.

Por Marcelo Batiz

El principal referente de Milei resaltó la importancia de la educación para fomentar el espíritu crítico y sostuvo que el presidente respeta la opinión de sus opositores.

El énfasis que el presidente Javier Milei pone en lo que presentó como “batalla cultural” tiene en Alberto Benegas Lynch (h) a uno de sus principales exponentes en la Argentina, al punto que el primer mandatario suele presentarlo como “prócer”.

En diálogo con BAE Negocios, Benegas Lynch, quien definió al liberalismo como “el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión y en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad”, resaltó la importancia de la educación y la estimulación del espíritu crítico. Benegas Lynch  consideró que Milei respeta el pensamiento de quienes lo critican, más allá de sus expresiones, y que “está abierto a que cada uno diga lo que le da la gana”.

-Milei pone el acento en lo que él llama la “batalla cultural” y considera a usted una de las máximas expresiones del liberalismo en el país. ¿En qué reside la importancia de esa batalla cultural?

– Hay muchas personas que objetan la expresión “batalla cultural”, porque sostienen que eso viene de los militares, las balaceras y las guerras, pero yo creo que precisamente se usa “batalla cultural” para dramatizar y para mostrar que nos va la vida en esto. La batalla cultural significa el poder elaborar y fundamentar desde la perspectiva jurídica, desde la perspectiva institucional, desde la perspectiva histórica, desde la perspectiva económica, cuáles son los fundamentos de la filosofía de la libertad. Desde el lado de enfrente, el marxista Antonio Gramsci tenía toda la razón del mundo cuando decía: “Tomen la educación y la cultura y el resto se da por añadidura”. El tema es de las cejas para arriba, lo que tenemos en la mente. Por eso la educación es algo fundamentalísimo a los efectos de poder crear, estimular el espíritu crítico y avanzar en esta batalla cultural.

-¿Se refiere a la educación institucional o la educación como un todo?

– La educación como un todo. Queda muchísimo por hacer, pero ha habido avances en distintas cátedras. Han incorporado profesores que estimulan el pensamiento crítico, que fundamentan esta batalla cultural y distinguen claramente lo que son valores y principios de lo que es el adoctrinamiento.

-El apoyo que tiene Milei, ¿es un apoyo convencido de gente que es libertaria o es simplemente una postura para no volver al kirchnerismo?

– Usted usó la expresión que es habitual, “libertario”. Yo soy partidario de seguir utilizando esa palabra lindísima que es “liberal”. En Estados Unidos se dejaron expropiar la palabra liberal y usaron libertario, pero en nuestra región sigue teniendo el mismo sentido original. Por eso la subrayo y la enfatizo. Creo que los que apoyan al presidente son personas que están convencidas de la importancia del respeto recíproco, que es la parte esencial de la definición que tantas veces ha repetido el presidente. Mi definición, que fabriqué en uno de mis primeros libros, es: “El liberalismo es el respeto irrestricto a los proyectos de vida de otros”, lo cual no quiere decir que adherimos al proyecto de vida de otros, lo respetamos y solo se puede utilizar la fuerza cuando hay invasión de derechos.

-¿Considera que el presidente respeta esos derechos de los que piensan diferente con sus expresiones?

– Yo creo que sí, que los hechos los respeta y está abierto a que cada uno diga lo que le da la gana, lo cual no quiere decir que no sea refutado por otros.

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