Vaya paradoja: los países más libres son también los de mayor calidad ambiental

El capitalismo es un sistema económico y social basado en que los medios de producción deben ser de propiedad privada. En el mercado es sumamente útil como mecanismo para señalar los bienes escasos de manera eficiente y el capital es útil como fuente para crear riqueza.

En pocas palabras, el capitalismo es el individualismo económico en el que los individuos son los que deciden qué y cuánto producir y distribuir. Tienen la libertad de usar cualquier técnica de producción y producir lo que quieran. Además, este sistema económico ha trabajado mucho más para mejorar la situación material de la humanidad que cualquier otro sistema económico en toda la historia. Sin embargo, constantemente se critica al “capitalismo” y se le acusa de ser la causa de los problemas de la humanidad, pero en realidad nada está más lejos de la verdad.

No esta demás decir que el sistema de libre mercado ha hecho más para liberar a la humanidad de las desigualdades “antinaturales” que cualquier otro sistema.

El capitalismo ha mejorado mucho la vida de los pobres al reducir las tasas de mortalidad infantil, por no mencionar las tasas de mortalidad materna durante el parto, y al extender la esperanza de vida por décadas.

Una de las falacias más comunes utilizadas en los salones de clases del profesorado izquierdista, amigos, así como en círculos intelectuales más amplios, es que el capitalismo es incompatible con la conservación de la naturaleza; que sólo los lugares donde el Estado es fuerte y la libertad económica se restringe consiguen altos índices de calidad ambiental.

Pero, ¿cuál es la única verdad sobre la relación que existe entre el capitalismo y el medio ambiente?

La única verdad es que el capitalismo realmente le sienta bien al medio ambiente. Ya que, a mayor libertad económica, mejores índices de calidad ambiental existen.

Si ordenamos los países de más a menos libres (por cuartiles) vemos cómo efectivamente aquellos países con mayor puntuación en el índice de libertad económica son también aquellos países con más puntuación en el índice de desempeño ambiental.

Los países más libres son también aquellos con mayor calidad ambiental. No parece que exista un trade off entre calidad ambiental y desarrollo económico, más bien lo contrario.

No podemos negar que la buena calidad ambiental depende de más variables, lo que sí está claro es que cuando el capitalismo avanza, también lo hace el medioambiente. Además, la mayor parte de la inversión de los países limpios va hacia otros países limpios. La polución no se “exporta” desde los países ricos hacia los países pobres.

En el siguiente diagrama de dispersión podemos comprobar cómo efectivamente la relación entre la libertad económica y el desempeño ambiental es positiva. Cada punto en el diagrama es un país diferente.

El análisis de regresión nos dice que por cada punto que incrementa el índice de libertad económica, aumenta 0.95 puntos el índice de calidad ambiental. La correlación positiva es muy clara.

La ética de una sociedad libre y un sistema económico capitalista se basa en el reconocimiento y la protección de los derechos individuales a la vida, al entorno (medio ambiente), a la libertad y a la propiedad adquirida honestamente, todo dentro de un orden social y acuerdos mutuos. La compulsión y la fuerza en las relaciones humanas se reducen a un mínimo coherente con una sociedad pacífica de hombres libres.

Como nos pudimos dar cuenta, las economías de libre mercado no solo han contribuido a mejorar las condiciones de vida de la humanidad, sino también del medio ambiente. Esto es una refutación para todos aquellos que critican al sistema capitalista basándose en un concepto erróneo de lo que es realmente una sociedad basada en el libre mercado.

No te pierdas las últimas noticias de Visión Liberal. Súmate a nuestro newsletter.

Loading Facebook Comments ...
0 Comentario

Dejar una respuesta