Un nuevo espacio propio: difícil, caótico, controversial… pero necesario

La pregunta que hoy nos hacemos unos a otros es si los liberales “deberíamos tener una fuerza política propia o unirse a Cambiemos, como algunos dicen”. Así planteó el debate Roberto Cachanosky en su tradicional espacio en radio Cultura. Alejandro Gómez, Ricardo López Göttig y Gabriel Gasave tenían posición tomada al respecto y se sumaron a la charla.

Cachanosky: “sería interesante conformar una fuerza donde el liberalismo sea parte del proyecto, algo así como el partido republicano de EE.UU”.

Imagino algo así como el partido Republicano de EEUU, donde hubo un Nixon que era keynessiano y un Reagan que era más liberal. O como el de Inglaterra, el partido Conservador que tuvo a Margaret Thatcher y otros que fueron un desastre. O, rememorando la historia argentina, como lo fue la Generación del 80 , que tampoco fue absolutamente liberal, pero entró en un camino positivo en ese sentido”.

Rotundamente, Alejandro Gómez piensa que tiene que haber un partido liberal y dejar bien claro que lo es. Eventualmente, si fuera necesario, hacer alianzas posteriormente. Pero luego, el historiador asume: “si hay cuatro liberales y los cuatro quieren hacer un partido, mejor no hagan nada”.

El debate entre partido no o partido sí se desdibuja, finalmente, por las formas: “cada uno tiene su opinión y eso hace difícil armar algo. Ahora, tampoco hay que empezar a repartir cargos antes de formar un partido, porque si no podés juntar cuatro mil fichas, solo podes formar un partido para ganar una elección dentro de un country”

“Lo más importante-concluyó Gómez- es que así estamos perdiendo la batalla de las ideas, de los valores, de las cosas esenciales. El liberalismo es más fácil de lo que muchos piensan (…) (Pero) para ser político hay que tener empatía con la gente y algunos liberales despiertan rechazo, no por las ideas sino por las formas de decirlas”.

Sí. “Tiene que haber un partido liberal y dejar bien claro que lo es. Ahora, si hay cuatro liberales y los cuatro quieren hacer un partido, mejor no hagan nada”. Alejandro Gómez

En ese punto, Cachanosky recordó la figura de Alvaro Alsogaray, arquetipo liberal que formó la UCEDE para romper el binomio radicalismo-peronismo y llevó el discurso liberal al cénit de la opinión pública. “Alsogaray no era simpático pero no era soberbio. Era un tipo sencillo. Lo respetaban porque tenía algo valioso que decir y lo decía de una forma muy simple. Y todos lo escuchaban, sobre todo los opositores”.

Como exfuncionario de Cambiemos (fue director provincial de Museos y Preservación Patrimonial), Ricardo López Göttig también cree que sí hay que formar una fuerza liberal. Explica por qué: “lamentablemente Cambiemos fue una coalición con objetivos claros que era terminar con la sucesiva reelección de los kirchneristas, cosa que se logró en 2015. Pero no había programa de gobierno ni idea de hacia dónde ir. Estaba la idea ingenua que un gobierno cuidadoso de las instituciones sería suficiente para atraer inversiones. Y que con buena onda se iba a provocar el entusiasmo general. Es una visión que la hubiera entendido en 1983, después de muchos años de gobiernos autoritarios. En 2015 ya no se puede tener una idea tan ingenua“.

Desde ese lugar, Cambiemos “nunca se permitió el surgimiento de nuevas figuras, lo cual es un suicidio político. El único partido orgánico es la Unión Cívica Radical, los demás no. No hay vida interna, no hay afiliaciones en el PRO. Allí no hay espacio para un grupo liberal, a la hora de elegir candidatos eligen los más cercanos a ellos.

Ricardo López Göttig: Sí. “Cambiemos nunca permitió el surgimiento de nuevas figuras, lo cual es un suicidio político”

Por último, Gabriel Gasave consideró que “sería genial” que hubiera un partido liberal.

“Te diría que sería bueno hacer un partido coherente y decente, porque no todos los liberales lo son. Yo lo veo difícil desde el punto de vista jurídico por los sortilegios que hay que sortear para poder tener la patente de corso y presentarse como partido. A diferencia de los ´80, cuando surge la Ucede y ocupo un espacio que no ocupaba nadie, este espacio hoy está ocupado por Cambiemos y quita masa crítica a un partido liberal”.

Gabriel Gasave: Sí, pero… “Hoy hay mucho caudillismo entre los liberales, mucho fanatismo. Esas “etiquetas” neutralizan la fuerza común y genera peleas”

Concluyó: “Hoy hay mucho caudillismo entre los liberales. Muchos fanatismos, muchos personalismos, cosa que por naturaleza sería antiliberal: seguir enceguecidamente, idolatrar a una persona, tratarlo hasta de emperador en las redes. y el tema de las etiquetas: gente que es objetivista, libertario, ancap (no se si es anarcocapitalista o carga nafta en una estación de Montevideo), paliolibertario, conservadores, minarquistas. Una serie de etiquetas de envase que genera peleas, resquemores y neutraliza una fuerza común”.

Escucha el debate completo a continuación





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