Todo empezó con el chiste que decía: “lo tuyo es mío y lo mío es mío”

Es imperativa, urgente, no admite discusión. Es solo una palabra, una orden, un mandato. Es, también, un símbolo de hasta dónde puede llegar el poder cuando se cree vitalicio. ¡Exprópiese!. Esa única y definitiva palabra proferida por Hugo Chávez, en la todavía viva Venezuela, fue suficiente para que se terminaran las inversiones extranjeras que quedaban. … Sigue leyendo Todo empezó con el chiste que decía: “lo tuyo es mío y lo mío es mío”