“Mi nombre es Codicia y vengo a reclamar mis derechos”

Pereza y Privilegio eran una pareja perfecta: a uno no le gustaba trabajar y el otro quería gozar de todas las ventajas posibles. Eso sí: sin esfuerzo. Así que tuvieron un hijo que heredó ambos genes y lo bautizaron codicia.

Era el hijo ideal. Creció engañando a todos y convenciendo a todos de que es un derecho esperar que otros den lo que necesitás. No hace falta el esfuerzo. Si “ellos” tienen lo que “yo” necesito, es “solidaridad” darmelo, era su proclama. Su bandera fueron los necesitados, a quien codicia usó para reforzar su credo.

Con amigos como Envidia y Victimización su doctrina fue un éxito. Y cuando apuntó a los Autores de Todos los Males: los empresarios. Y los políticos, los dueños de la “plata grande” los grandes vehículos.

Así, la codicia corrompió a generaciones y nos quedamos sin industria solo repitiendo como loros: ¿necesitas educación? tenes derecho. ¿Necesitas trabajo? Tenes derecho a exigirlo. ¿Necesitas dinero? ¡Pedilo! ¡es tu derecho!

Codicia engañó a todos, menos a una.

¿Quién es la enemiga de Codicia? ¿La mujer que puede desarmar sus argumentos y cuya voz los deja desarmados?

Enterate en este nuevo video de The Atlas Society y Libertad y Progreso

No te pierdas las últimas noticias de Visión Liberal. Súmate a nuestro newsletter.

Loading Facebook Comments ...
2 Comentarios

Dejar una respuesta