México mantiene una sana distancia de China pese a la presión por conquistar “Lachinoamérica”

México mantiene una sana distancia de China pese a la presión por conquistar “Lachinoamérica”

Mexico debe su estabilidad económica y por ende social al cuidadoso manejo de sus cartas en el juego del comercio exterior.

México y China cumplieron 50 años de relaciones diplomáticas; bodas de oro que se celebraron, nada más y nada menos que, el mero día de San Valentín. Por supuesto hubo festejo, mole y chop suey, además de discursos que no ahorraron palabras para abrillantar “la hermandad de los pueblos”, los vínculos históricos y culturales, etc.; sin embargo, no faltaron ciertos comentarios que, en voz baja, sonaron más bien a reproche.

Buena parte de las repercusiones de este simbólico acontecimiento apuntaron a hacer notar que se están perdiendo oportunidades, o como señaló una profesora del Colmex: “México no ha tenido la suficiente voluntad para entrar en China”. En la misma línea varios académicos y diplomáticos vieron oportuna la fecha para mostrar su preocupación por “todo lo que no se está aprovechando” en el marco de las relaciones comerciales con el gigante asiático, quien posee más de un tercio del crecimiento del PIB global actual.

Lo cierto es que México y China sí mantienen gruesos intercambios en materia económica por demás importantes. De hecho, el flujo comercial en 2021 se elevó a 100 mil millones de dólares, marcando una cifra record. Por otro lado, no se puede negar que China es, después de Estados Unidos, el segundo socio comercial de México; sin embargo, también es real un desequilibrio evidente: “Lo que se importa de China ronda los 90 mil 555 millones de dólares, mientras que lo que se obtiene de las exportaciones solo 8 mil 407. Es decir, se deja déficit de 82 mil 148 millones de dólares para México”[1]. Pero en esta polémica, el reproche hace más ruido por lo que implica que China sea el socio “después de Estados Unidos”, y no necesariamente por el desequilibrio.

El punto es que acá tiene mucho que ver la posición en la que se ha decidido jugar, y la pregunta es: ¿será que México dejó pasar la oportunidad para afianzarse como un cómodo aliado de China o prefirió cuidar la relación con sus hermanos en América del Norte?

México debe su estabilidad económica y por ende social al cuidadoso manejo de sus cartas en el juego del comercio exterior. Estar en paz y armonía con la vecindad del T- MEC (el tratado de libre comercio entre Canadá, Estados Unidos y México) le permitió, por ejemplo, sobrellevar la contracción global consecuencia de la pandemia de una manera no tan catastrófica. A todo esto, la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador de “hacer un frente en América del Norte ante la expansión de China” no fue una locución de cualquier mañanera[2], sobre todo cuando ­-con particular convicción- señaló que: “de seguir creciendo China al ritmo de los últimos 30 años, para 2051 dominará el 64,8% del mercado mundial, mientras que Norteamérica solo tendría entre el 4% y el 10%, algo que calificó como “inaceptablemente desproporcionado””[3]. Se podrá decir muchas cosas de López Obrador, pero pues en este punto ni cómo llevarle la contra, sus proyecciones coinciden con lo que diversas fuentes expertas vienen advirtiendo: de no tomar serias medidas pronto, la economía de China se convertirá en la más grande del mundo dentro de su 10 a 15 años.

No sólo el gobierno mexicano ha mostrado su clara preferencia por la integración económica con los vecinos del norte, también los empresarios no se han arriesgado a explorar el mercado chino. Por otro lado, hay que tomar en cuenta que, de acuerdo con la revista Forbes, “con la entrada en vigor en 2020 del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) han aumentado las trabas para que las empresas chinas se establezcan en México para exportar al gran mercado de Norteamérica”.

¿Resistirá México la tentación de elevar a otro nivel su relación con China? China no va a dejar de presionar, su propósito de lograr Lachinoamérica no está lejos de concretarse.

Solo en 2021 el valor total del comercio entre China y América Latina y el Caribe aumentó un 41,1% respecto a 2020. Números sin precedentes que deberían hacernos pensar en todo lo que está comprometiendo por detrás. Por eso la importancia de los países que logren mantenerse firmes y cautelosos.

[1] Comercio entre México-China perfila récord de 100 mil mdd en 2021

[2] Mañaneras: son las conferencias de prensa que diariamente ofrece el Presidente de México.

[3] Comerciar o resistir: medio siglo de relaciones México-China | América economía

Articulo publicado en el blog de la autora

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