29/05/24

¿No habrá llegado la hora de hacer «silenzio stampa» y dejar de darle aire a la CGT

¿No habrá llegado la hora para el Gobierno de recalcular la estrategia en su guerra dialéctica contra la CGT de «Los Gordos» y hacer «silenzio ztampa«?

Escuchar de boca del vocero Adorni que la administración Milei debió soportar en apenas 5 meses de gestión «dos paros generales, dos paros de colectivos, dos paros docentes, un paro de trenes y otro de los aeronáuticos, y más de cien marchas y piquetes«, puede servir a la estrategia de exponer a los desprestigiados cegetistas, pero también puede convertirse en un arma de doble filo que termine espantando a los inversores que el Presidente Milei busca seducir de manera explícita.

La publicación de la CGT sobre el paro.

Una semana atrás en los Estados Unidos, el Presidente convocó a los líderes empresariales a convertir a la Argentina en «la nueva meca de Occidente» o «la nueva Roma del siglo XXI». La pregunta que se hacen -o por lo menos deberían hacerse- los encargados de la comunicación oficial es ¿Cuánto sirve confrontar a cielo abierto con «Los Gordos» y exponerse a la imagen de la estación Constitución o la avenida 9 de Julio desierta?

En la Casa Rosada deberían revisar si es inteligente para los fines de seducir al capital, la foto de un país paralizado como las de ayer. ¿Cuánto se gana y cuanto se pierde de ese capital simbólico (el de tener la iniciativa política a golpes de efecto en X) que el Presidente Milei quiere continuar acumulando?

Es muy posible, y con seguridad las encuestas que consumen en Casa Rosada ya lo verifiquen, que toda la «ganancia» de dejar expuesta la irracionalidad cegetista ante la sociedad, se vaya por la canaleta del temor que genera en cualquier inversor extranjero ver a Milei acechado por paros y piquetes.

El mensaje puertas afuera de la Argentina es preocupante. Una dinámica de confrontación permanente no puede ser el motor que traccione inversores. Al contrario, pone al país en pausa. Nadie querría invertir un solo dólar, o comprar acciones de empresas argentinas o títulos públicos, en un país donde el sindicalismo es capaz de dejar sin transporte (trenes, subtes y ómnibus) a millones de personas que no pudieron ir a trabajar, como paso el último jueves.

Tal vez al Gobierno le llegó la hora de revisar la estrategia de confrontación permanente contra el sindicalismo. No vaya a ser que Moyano, Daer y compañía se conviertan en lo que Saul Ubaldini fue para Alfonsín en los años ’80. Un dique de contención donde choquen las reformas contenidas en la Ley Bases y el DNU 70/2023.

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