14/06/24

Benegas Lynch: «el punto clave es eliminar el Banco Central, no plantear si habrá dolarización»

El académico más admirado por el presidente Milei vive un momento de excepcional regocijo al vivir en una Argentina que tiene al primer presidente liberal desde la recuperación de la democracia en la Argentina. Destaca el mensaje presidencial en Davos y tiene en claro que el mandato de la sociedad es: «devolverle a la gente el poder de decisión» usurpado por gobiernos pro Estado. Insiste en que la clave es sostener y aumentar el volumen de la «batalla cultural» contra el socialismo. Las enseñanzas de Hayek, Friedman y Leandro N. Alem, y que más importante que dolarizar es terminar con el Banco Central.

«Es audaz y peligroso decir que el kirchnerismo se terminó. La batalla cultural es muy importante porque sirve para despejar telarañas»

Visión Liberal: – ¿Cuál cree usted que es el mandato que le dio la sociedad a Milei cuando lo consagró presidente?

Benegas Lynch: – Como él mismo dijo, devolverle a la gente el poder de decisión que ha estado usurpado por los gobernantes durante los últimos 80 años.

VL: – Esa devolución del poder a los argentinos, ¿Cómo se podría sintetizar?


BL : -Él lo expresó en las escalinatas del Congreso cuando asumió y luego en Davos con un mensaje mas universal, con temas que son temas morales, ambientales, institucionales, monetarios, fiscales, laborales y de comercio exterior.

VL: – ¿A su juicio, se puede decir que se terminó el kirchnerismo?


BL: – Decir que se terminó es un poco audaz, porque los peligros siempre están latentes. Por eso es que es tan importante la batalla cultural, para despejar telarañas mentales. Hay que estar siempre en guardia del retorno del estatismo. Y también hay que borrar del diccionario las expresiones «derecha/izquierda», que como dije tantas veces son tan anodinas como arriba, abajo, atrás o adelante. La derecha tiene cierto tufillo inquisitorial, fascista y conservador en el peor sentido de la expresión, en el sentido no de conservar la vida la libertad y la propiedad sino preservando en el statu quo e incapaz de reflotar. Por otro lado, la izquierda ha renegado de su misión original tal cual lo hizo en la Revolución Francesa. En 1789 lo que la izquierda hizo fue colocarse «a la izquierda» del rey, para eliminar privilegios y abusos de poder, esto antes de la contra revolución jacobina, por supuesto. Pero a poco de andar, la izquierda se alió con las botas, es decir, el poder político, para asfixiar el derecho de las personas, desconocer por completo las autonomías individuales y el respeto recíproco.

VL: – Usted se ocupa de manera permanente no sólo en combatir las categorías «derecha» e «izquierda», sino en derrumbar el apotegma de la justicia social…

BL: – Sin dudas que justicia social es una extraordinaria contradicción. Por eso es necesario dar la batalla cultural de manera diaria. Hayek, entre otros, ya lo desmitificó diciendo que el adjetivo social unido a cualquier sustantivo lo convierte en su antónimo. Lo mismo es aplicable a «derechos sociales», que no es más que darle un manotazo al fruto del trabajo ajeno. O constitucionalismo social, cuya verdadera traducción sería que no se pongan límites al abuso de poder, y por el contrario se da una carta blanca a los gobernantes de turno para que hagan lo que les plazca.

VL: – Yendo a un tema de actualidad económica, ¿cuándo cree que puede sobrevenir el fin del cepo cambiario?

BL: – La verdad es que no tengo idea. Creo que el ministros de Economía (Luis Caputo) y el Presidente están hilando fino y evaluando el tema, pero tampoco ellos pueden conjeturar a esta altura cuando va a suceder. No creo que demore demasiado, pero sería muy arriesgado poner una fecha para la eliminación del cepo. Entiendo que la medida es indispensable para tener un mercado cambiario abierto, pero esto depende de muchas circunstancias. Hay que tener en cuenta que se ha heredado una catástrofe monumental, que ni siquiera los actuales gobernantes han podido estimar. Pensaron que había un problema muy serio, pero no una catástrofe de esta magnitud. Y creo que el apoyo al actual presidente se multiplica cuando se van descubriendo estados y situaciones purulentas en distintas reparticiones gubernamentales.

VL: – El otro tema que mantiene a la población expectante es de la dolarización. Tema que fue muy atractivo para quienes se animaron a votar a Milei por primera vez.

BL: – Ahí yo no interpreto que al presidente Milei lo hayan votado por la dolarización, sino por la cuestión estratégica de su propuesta que es la eliminación del Banco Central y que la gente pueda elegir el activo monetario que prefiera. Muchos conjeturan que es probable, dado que la divisa estadounidense es la mas conocida, que la gente elija esa moneda en una primera etapa, pero el punto clave es el Banco Central.

VL: – Aunque ya lo desarrolló infinidad de veces, ¿por qué es tan importante terminar con el Banco Central?

BL: – Comprender que los «banqueros centrales» – de cualquier lugar del mundo- , por mas que sean los más competentes y probos del planeta, están embretados a qué tasa contraer, a qué tasa emitir o cuál es la base monetaria y cualquiera de esas tres decisiones afectan los precios relativos. Y como se sabe, los precios son los únicos indicadores que tiene el mercado para operar, y si eso se degrada o distorsiona hay una mala asignación de recursos, derroche de capital y por lo tanto los salarios en términos reales disminuyen.

Y hagamos este ejercicio: y supongamos que los «banqueros centrales» tienen una percepción fina de lo que la gente quiere y lo hacen, me parece que la respuesta es: ‘para qué se van a meter, si van a hacer lo mismo que la gente quiere, cuando la única forma de saberlo es dejándola que actúe’.

VL: – Pero por otro lado, los bancos centrales siguen vigentes en casi todo el mundo…

BL: – A veces se cae en esa falacia «ad populum»; si todos lo hacen está bien, si nadie lo hace está mal. Nosotros (la humanidad) venimos de la pobreza mas extremo, de las cuevas, los garrotes y los taparrabos. Siguiendo con esa línea nunca hubiera aparecido el arco y la flecha, porque no se había probado antes. Entonces cuando se dice: ¿adonde no hay Banco Central?, uno puede poner el ejemplo de Hong Kong, El Salvador o Ecuador, pero lo importante es trabajar sobre esta falacia y comprender que desde el Banco de Inglaterra en el siglo XVI, cuando dejó el patrón oro como respaldo, todos los bancos centrales tienen en sus cartas orgánicas un punto que dice que el objeto es preservar el valor de la unidad monetaria, pero ahí nos damos con que ningún banco central en la historia de la humanidad ha hecho semejante cosa. Por eso el punto es argumentar y contra argumentar, y mostrar. Uno de los que ha abierto el camino de la eliminación de la banca central es Von Hayek (premio Nobel de Economía en 1974) y lo ha seguido Milton Friedman, otro Nobel (también de Economía en 1976) que ha tenido distintas etapas pero que ha dicho «el dinero es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de banqueros centrales». No hay banquero central bueno y no es porque sean malas personas, sino que sus procedimientos y actuar es distinta a lo que necesita la gente. Lo mismo sucedería si existiera un «banco central de zanahorias», decidiendo qué cantidades de zanahorias deberían comprar los consumidores, que seguramente serían distintas a las que la gente necesita.

VL: – Volvamos por un rato al eventual fin del cepo cambiario. El gobierno estaría en un problema serio, porque el fin del cepo lo dejaría sin poder percibir el fuerte ingreso en la recaudación que hoy le representa el llamado Impuesto PAIS. ¿Cómo se salva ese problema?

BL (h): – Para no entrar en algo especifico de algún tributo concreto, quiero decir que para ir a la estrategia, la idea es reducir los gastos públicos. Ese es el punto central: el gasto público, no el déficit fiscal. Sin subestimar la importancia que tiene y sus consecuencias monetarias, pero por ejemplo Cuba no tiene déficit fiscal, Stalin en la Unión Soviética tuvo épocas sin déficit fiscal. Qué quiero decir con eso: que se puede tener déficit cero succionando los recursos de la gente, lo que convierte al país en un enorme campo de trabajo forzado.

«Soy político pero nunca estuve afiliado y mi faena principal es la de ser docente, intelectual, académico y no partidario«, dice Alberto Benegas Lynch (h); una biblioteca viva que cita autores, pensadores y académicos que dieron forma y fondo al pensamiento liberal

VL: – Una de las cuestiones de actualidad es la epidemia de dengue, y los consumidores se quejan y cuestionan al «mercado» por la especulación y la falta de repelentes. ¿Cuál es su respuesta?

BL: – Es central percatarse qué queremos decir al hablar de mercado. Pareciera que es un aparato y en realidad es un proceso constituido por todos nosotros. Desde el sacerdote cuando compra su sotana, hasta cuando abrimos una mermelada por la mañana, todos y cada uno de las acciones de la vida cotidiana son procesos de mercado. Cuando se dice «dejar en manos del mercado» es «dejar en nuestras manos». Es dejar en la coordinación social a través del sistema de precios. Ahora, si hay precios «pisados» de manera artificial, como hubo durante muchísimo tiempo, cuando estos precios se liberan tienden a subir naturalmente. Es consecuencia natural de haber sincerado el proceso económico y no estar jugando a las escondidas o que las cosas son «gratis», cuando en realidad hay un proceso de injusta redistribución de los ingresos porque desde luego, alguien los paga. Por eso los controles de precios fracasan desde hace 4000 años antes de Cristo, ya lo vimos en el código Hammurabi. Cuando decimos quién paga los precios, no son los gobernantes justamente, sino que es es la gente. Ahora en este caso en particular del dengue, celebro que se haya abierto la importación para el repelente, así el mercado se ajusta naturalmente. Y si sigue habiendo demanda, será un incentivo para la producción local o para la compra desde el extranjero

VL: – Ahora bien, si el 90% de la oferta está en manos de una empresa monopólica, no hay chances de que se pueda competir.

BL: – Creo que si éste fuera el caso (el de los repelentes), está mostrando un gran negocio para la gente o las empresas que no está en esa cartelización para ofrecer ese producto. Creo que en lugar de decir «¿por qué falta eso?» se abra la puerta para hacer ese producto. Y no se trata de una cuestión de tener recursos económicos , sino de la idea. Si la idea es buena, se venderá mucho y habrá compradores. SI nadie la compra, quiere decir que es una pésima idea. Con esto refuerzo el concepto de que el mercado somos todos y cada uno de nosotros.

VL: – ¿Hablamos de política?

BL: – Aclaro que no es mi fuerte

VL: – El hombre es un «animal político», y usted con su extraordinario perfil académico ejerce influencia sobre la vida política…

BL: – Hace poco escribí sobre el complemento entre la tarea política y académica. Creo que son tareas distintas. En la intelectual se aspira a lo óptimo. Al político, dentro de lo que la opinión publica ha captado de ese trabajo intelectual toma las ideas posibles. Entre lo que es óptimo y lo que es posible son dos terrenos distintos. Soy político pero nunca estuve afiliado y mi faena principal es la de ser docente, intelectual, académico y no partidario

https://visionliberal.com.ar/index.php/2024/03/19/el-largo-camino-de-las-ideas-liberales-hacia-el-poder

VL: – ¿Cree que finalmente el presidente Milei logrará imponerse y habrá Pacto de Mayo?

BL: – Hay muchos palos en la rueda, mucha gente que no comprende los valores de la sociedad abierta para usar terminología «popperiana» o oculta sus privilegios y se basa en temas formales porque le da verguenza exponer sus cometidos. Me baso en lo que ha dicho el ministro del Interior (Francos), en cuanto a su esperanza que se concrete el Pacto de Mayo, y temas muy puntuales e importantes para coronar por parte de las distintas fuerzas políticas y los gobernadores. El ministro Francos es optimista en ese sentido, y espero que tenga razón en serlo.

VL: – ¿Cómo ve a los gobernadores? ¿Abroquelados frente a lo que consideran una ofensiva de gobierno, o propensos a colaborar?

BL: – Creo que la opinión esta dividida entre algunos que no comprenden el tema y otros que comprenden que es indispensable hacer ese acuerdo. En esa línea, y es una opinión mía para el futuro, a veces hay que considerar el genuino federalismo, copiando lo que originalmente eran las colonias de los Estados Unidos, en el sentido de que el gobierno central no coparticipe más a ninguna provincia. que sea al revés, porque son las provincias las que constituyen la nación. Pongámonos en los zapatos de alguien que tiene inclinaciones feudales en cualquier provincia, no va a tener más remedio que adoptar medidas razonables para que la gente| no se le vaya a otra jurisdicción y que haya inversiones, para lo cual tendrá que tener impuestos razonables|, presión tributaria razonable. Y coparticipar al gobierno central para relaciones exteriores, defensa y justicia federal. y nada mas. Que no sea el gobierno| central un régimen unitario que está con el látigo y la billetera siempre peleando o imponiendo criterios.

VL: – Pero ahí tenemos otro gran cepo, porque la coparticipación está armada estructuralmente para no ser modificada.

BL: – Ahí traigo al recuerdo una gran frase que San Martín le dice a Pueyrredón, a propósito de cruzar los Andes para vencer a los españoles y liberar América. En ese momento Pueyrredón escucha el plan militar de San Martín y le dice: «es imposible la tarea que va a acometer» y San Martín le respondió: «si, es imposible, pero también es imprescindible».

VL: – Cómo ve los movimientos políticos de La Libertad Avanza para tener una fuerza política propia, con más volumen y territorialidad?

BL: – Tengo esa esperanza y creo que el Presidente y su grupo de colaboradores más cercanos están bien encaminados en esa dirección, debido a que a pesar del sufrimiento y de los temas heredados la gente mantiene y refuerza la esperanza. Y las encuestas muestran ese apoyo. Todo estamos de acuerdo en que la paciencia tiene un límite y debemos estar atentos y navegar con pies de plomo, aunque no es acertada la metáfora porque con pies de plomo es imposible navegar (risas).

«Leandro Alem fue un extraordinario personaje de la historia política argentina. No hubo, salvo este período que estamos transitando, un político liberal más sólido que él»

VL: – ¿Cómo evalúa la ruptura de lo que fue Juntos por el Cambio y el reacomodamiento en general de las fuerzas no kirchneristas o peronistas?

BL: – Efectivamente, coincido: Juntos por el Cambio ya no existe más. Está el PRO y yo celebro que haya ese acercamiento de Patricia Bullrich a Javier Milei, y espero que esa muy buena reciprocidad entre Mauricio Macri y el Presidente no sólo se mantenga, sino que eso se pueda traducir en alianzas parlamentarias y de otro tipo. Ahora, respecto de los radicales quiero subrayar que hay un grupo que ha sido alumnos míos que están haciendo esfuerzos muy loables para volver a las fuentes del radicalismo, esto es, a las de su fundador Leandro N Alem, extraordinario personaje de la historia política argentina. Porque salvo este período que estamos transitando, no ha habido ningún otro político liberal más sólido que Leandro N. Alem. Doctor en jurisprudencia, gran admirador de Thomas Jefferson (tercer presidente de los Estados Unidos), una de sus frases más conocidas es «gobernar lo menos posible, porque en la medida que la gente deje de tener gobierno extraño va a tener mayor autonomía y libertad». En algunas provincias tengo la esperanza que sea así, porque el partido Radical se ha desvirtuado completamente a partir de la convención de Avellaneda en 1945. Esa distorsión ya había empezado con Yrigoyen («el pérfido traidor de mi sobrino», como le decía Alem, porque estaba casado con su hermana), pero eso esta marchando bien y es una esperanza a pesar de que muchos insisten en la decadencia del partido Radical por haberse convertido en una pesada estructura estatista.

VL: – También es cierto que hay que contextualizar: la convención radical de Avellaneda se dio en un momento de la historia en que el mundo miraba con simpatías a las ideas socialistas.

BL: – Es cierto. Pero yo rescato de Alem y otros pensadores, que insistían en la línea original de la Constitución liberal de Alberdi de 1853; y hay que recordar que hasta el golpe fascista de 1930 o el golpe del peronismo de 1943, la Argentina era la admiración del mundo.

VL: – ¿Y qué sucedió?

BL: – Luego sucedió esta cuestión que viene de las neuronas, de la cuestión educativa. En ese sentido, Alexis de Tocqueville dice (y esto va para la Argentina y también para Estados Unidos y aprovecho a decir que en mi libro «EE.UU contra EE.UU» muestro el declive y cómo le ha dado la espalda a los padres fundadores). Tocqueville dice que donde hay progreso moral y material la gente tiende a dar eso por sentado y eso es el instante fatal. Todos somos responsables. A mis alumnos les sugiero que antes de dormirse piensen: «Qué hice hoy para que me respeten» y cuando la respuesta es nada, no hay derecho al pataleo. Todos tenemos que construir desde nuestro metro cuadrado, seamos jardineros, albañiles o médicos, todos estamos interesados en que nos respeten, Lo más fértil es la catedra, el debate, pero para los que no tienen acceso a eso yo recomiendo formar ateneos liberales de lectura. Discutir un libro entre cuatro o cinco personas, alguien expone y los demás opinan. Esto mejora el conocimiento personal sino que en los lugares de trabajo, en las familias tiene un efecto multiplicador muy atractivo.

VL: – ¿Qué rol tienen las think tank liberales hoy?

BL: – Es importante este punto, porque más que preguntarnos qué deberían hacer las fundaciones liberales hay que preguntarse que deberían hacer los empresarios. Creo que es un acto de cobardía y de suicidio colectivo el no apoyar a las instituciones que están abriendo paso a los genuinos empresarios. Por supuesto que los prebendarios, los pseudo empresarios aliados en esa cópula hedionda con el poder de turno no van a estar interesados, porque quieren mantener sus «curros». Pero el genuino empresario si está interesado en la preservación de sus activos, de lo que significa su familia e intereses, deberían de tener como prioridad apoyar financieramente estas instituciones.

?? Los adefesios que atentan contra la libertad de expresión

¿Trump es un líder útil, un líder liberal o un anti líder?

VL: – ¿Qué impacto tendría un eventual triunfo de Donald Trump en la Argentina?

BL: – Es importante señalar que Donald Trump aumentó el gasto público, la deuda y el déficit, no reconoció el triunfo de su contrincante (y no lo digo por defender a Biden, con quien no comparto su política) a pesar que los 50 estados lo certificaron, además de su actitud bochornosa con la toma de Capitolio. Es una lástima que se hayan perdido los valores que han instaurado Barry Goldwater, Ronald Reagan y Ron Paul. Es importante reconstituir los valores del partido Republicano. Lo veo con inclinaciones nacionalistas, xenófobas y eso me preocupa en EE.UU. Y el partido Demócrata no demuestra ninguna reacción en ese sentido. Espero que los valores del partido Republicano vuelvan a reconstituirse para bien del mundo libre.

VL: – La última pregunta: ¿ a quién le gustaría que se pareciera o se asemejara Milei en su mandato?

BL – Creo que Javier Milei ha puntualizado aspectos que ni siquiera han sido contemplados por Ronald Reagan. Y no se como terminará esto en la Argentina. Pero si estoy seguro que cualquiera sea el resultado, creo que Milei va a dejar un testimonio muy fuerte en la historia argentina por haber puesto en la mesa temas que hace 80 años no escuchábamos.

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