22/04/24

Aumentan los casos de dengue, la vacuna no sirve y el ministro no aparece. Lo único «oficial» es el lobby

Salud colapsada y ministro ausente, pero el lobby no para

La voracidad de los laboratorios no descansa y hacen lobby a favor de la vacuna Qdenga, de un laboratorio japonés, que se sabe es innecesaria, insegura e inefectiva. Mario Russo, titular de la cartera de Salud, está desaparecido, no se le conoce la cara ni las medidas para combatir el dengue. Eso sí, está confirmado que el sueldo ya lo cobró.

A pesar de 130 mil casos positivos, 80 muertos y guardias repletas de enfermos, el Ministro de Salud, Mario Russo, está desaparecido, no se le conoce la cara ni las medidas para combatir el dengue; eso sí, está confirmado que el sueldo ya lo cobró.

No obstante el pico histórico de contagios, no existe un campaña oficial de concientización y prevención de dengue, ni programas de eliminación de criaderos de mosquitos, ni medidas de control vectorial. Tampoco información oficial sobre tipos de repelentes, ni educación a la población para su empleo adecuado, ni detalle de los recursos humanos, financieros y logísticos asignados por el Ministerio de Salud para hacer frente al brote.

Si bien el dengue no se transmite de una persona a otra, ni a través de objetos o leche materna, el mosquito transmite la enfermedad alimentándose con sangre de enfermos y luego picando a otros, y quienes se infectan por segunda vez sufren más.

Aunque la mayoría de las personas con dengue no tienen síntomas, suele aparecer: fiebre, dolor de cabeza, detrás de los ojos y cuerpo, náuseas y erupciones en la piel. En la mayoría de los casos, la persona se cura en una semana, pero a veces la enfermedad se agrava y requiere hospitalización. En casos muy graves, el dengue puede ser mortal.

dengue-cordoba

El diagnóstico se realiza con un análisis bioquímico (PCR) que detecta el virus del Aedes Aegypti o sus anticuerpos, dependiendo de la fase de la enfermedad en que se encuentre el paciente.

Aunque el presidente Javier Milei incluyó a la salud entre las pocas cosas que el Estado sí debe ocuparse, e incluso no le pasó la “motosierra” a la cartera sanitaria, manteniendo su carácter de Ministerio, cuando al resto de dependencias públicas las bajó a Secretaría o Subsecretaría, se ve una completa ausencia de Estado.

En paralelo, la voracidad de los laboratorios no descansa, y hacen lobby a favor de la vacuna Qdenga, de un laboratorio japonés, que se sabe es innecesaria, insegura e inefectiva.

Aunque está aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT), gracias a que la interventora actual responde a la industria farmacéutica, la vacuna no representa un avance importante para frenar el crecimiento de casos, resultando más importante fumigar, eliminar el agua estancada, mantener la higiene de los ambientes, y promover hidratación y alimentación adecuadas de la población.

La vacuna tetravalente contra el dengue produce secundariamente: dolor, enrojecimiento o hinchazón en el sitio de aplicación, cansancio, debilidad, fiebre, dolor de cabeza y dolor muscular, es decir los mismos síntomas que produce el dengue, y en el largo plazo posee los mismos efectos negativos de la vacuna viral contra covid: dificultad para tragar, arritmias, inflamación del corazón y dificultad para respirar.

Los diputados, siempre rápidos para acudir en socorro de los ricos, ya presentaron un proyecto para establecer la obligatoriedad y gratuidad de la vacuna, es decir que el Estado la pague. Vale 90 mil pesos y se requieren dos dosis. Es un disparate usar el dinero de nuestros impuestos para enriquecer a la casta farmacéutica

Por eso, como escribí en mi red X @MarceloPeretta: ¡paremos el lobby farmacéutico!

La mejor forma de no contraer dengue es protegerse de las picaduras de mosquitos, higienizarse, alimentarse e hidratarse bien, y el tratamiento es sintomático: si hay fiebre antitérmicos, si hay dolor analgésicos (Paracetamol 500 mg cada 6 horas) y si hay erupción cutánea antialérgicos.

Hay variedad de repelentes a base de: piretrina, citronela, icaridina y vainilla que son principios seguros, efectivos y baratos, para lo cual se recomienda consultar al farmacéutico; pero de ningún modo tirar la plata en una vacuna que aún está verde.

Claro que esto lo debería decir Mario Russo. Si alguien sabe dónde está, que le avisen que es Ministro y que su salario e inacción nos salen caros.

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