Argumentan que la renuncia de José Luis Espert no justifica un gasto estatal adicional y advierten que aprobar esta medida podría sentar un precedente costoso y abrir la puerta a manejos discrecionales con las boletas, afectando los recursos de los contribuyentes. Además, solicitan una cautelar para evitar erogaciones públicas hasta una resolución definitiva.

La Fundación Apolo presentó ante el juez federal con competencia electoral de la provincia de Buenos Aires, Dr. Alejo Ramos Padilla, un pedido para que, en caso de que la Junta Electoral decida reimprimir las boletas de la Alianza La Libertad Avanza, dicho procedimiento no se realice con fondos del Estado, sino a cargo de la agrupación política oficialista.
El documento lleva la firma del director general de la Fundación (y legislador liberal porteño), Yamil Santoro; el jefe de asuntos legales, José Magioncalda; y los abogados Ignacio Falcón y Nicolás Silvera. Además, se solicita al magistrado que dicte una medida cautelar que impida toda erogación de fondos públicos hasta que se adopte una resolución definitiva.
[@aetchebarne de @liberyprogre: “la estabilización económica depende de la política y el apoyo externo”]
— Visión Liberal (@vision_liberal) October 6, 2025
El economista Agustín Etchebarne, cercano a Milei, analiza el impacto de las elecciones y las negociaciones con EE.UU. en la economía argentina.
Advierte que el riesgo país… pic.twitter.com/z9q7vgmXd8
Según los firmantes, la renuncia del primer candidato a diputado nacional por Buenos Aires, José Luis Espert, no puede implicar un gasto adicional para el Estado, que ya financia la impresión de boletas oficiales. En ese sentido, advirtieron que el precedente que podría sentarse “no ayuda a cuidar los recursos de los contribuyentes” y abre la posibilidad de que los partidos utilicen este mecanismo con fines discrecionales.
“El problema de esta medida es que se sienta un precedente que no ayuda a cuidar los recursos de los contribuyentes. El tema no va a terminar en este caso puntual: mañana un partido tiene la pérdida física de un candidato —como ya ha pasado— y el Estado estará obligado a gastar unos 12 millones de dólares de la plata de los argentinos para reemplazar las boletas.
“O la misma situación si un minúsculo partido decide bajar un candidato. Si se aprueba la reimpresión, se abriría la puerta a posibles negocios con las boletas. Eso ya pasaba con el sistema anterior y necesitamos que deje de ocurrir”, señaló Yamil Santoro.

Desde la Fundación subrayaron que el principio republicano exige que los recursos públicos se administren con prudencia y que los costos derivados de decisiones partidarias sean asumidos por las propias agrupaciones políticas.



