En el reino de Insfrán, hasta las calles pierden la libertad

Formosa, la que alguna vez supo ser hermosa

La provincia de Formosa no se caracteriza por su crecimiento y desarrollo económico y humano, y si a eso se le suma la poca alternancia política que ha tenido desde el retorno de la democracia en 1983 fácilmente puede inferirse  que esto último es causa de lo primero.

Podrá sonar cómico pero no lo es, una persona de 25 años no conoce a otro gobernador que no sea el actual, Gildo Insfrán (FPV), quien detenta el poder provincial desde el año 1995. Y un detalle no menor es que tanto el poder legislativo y judicial están prácticamente subordinados al ejecutivo, la representación opositora en la legislatura es mínima, por no decir nula. 

Gildo Insfrán va por el séptimo mandato. Amo y señor de Formosa

Ahora bien, en el último mes ocurrió un hecho en la ciudad capital de la provincia, la histórica calle llamada “Libertad” cambió repentinamente su nombre y pasó a llamarse “17 de octubre“, fecha de importante significación para el peronismo, partido “reinante” en la ciudad y en casi todo el territorio provincial. 

No es ninguna novedad el culto a la personalidad que existe en toda Formosa, y basta recorrer un poco el centro para ver las inmensas carteleras que indican obras o sirven de guía, y ninguna de ellas está sin una inmensa imagen del gobernador haciendo el marketing correspondiente. Lo mismo ocurre en todo el recorrido de la rutas nacionales 11 y 81, que conducen a todo el interior provincial. 

Pero regresando al cambio de nomenclatura de la calle, dicho anteriormente, ¿tiene tan sólo un significado político el mismo? Desde luego que no y hay numerosas razones al respecto. 

Históricamente hablando, esa calle pasó a llamarse “Libertad” porque el gobierno de la Revolución Libertadora, golpe de estado que derrocó a Juan Domingo Perón en 1955, así lo dispuso. Mediante un decreto del gobierno militar se prohibió expresamente cualquier tipo de actividad o mención que haga referencia a Perón y/o a su movimiento. 

¿Algún funcionario de la ciudad pensó al menos en los inconvenientes personales y económicos que conlleva para todos los habitantes de esa calle el cambio de nomenclatura? Es evidente que no o bien es un gran negocio político. Porque ahora todos los vecinos deberán realizar el cambio de domicilio correspondiente y a su vez cambiar el domicilio en todos los lugares en que lo requieran, ya sea bancos, financieras, escrituras inmobiliarias, y un largo etcétera. Y demás está decir que esto conlleva un gasto en sellados para las personas, y el único y exclusivo recaudador es el gobierno. 

Por otra parte, el cambio de nombre de la calle también implica una clara referencia al partido político gobernante, y es un claro ejemplo de cómo el culto a la personalidad lejos de aplacarse se encuentra en aumento continuo. El 17 de octubre se considera el nacimiento del movimiento peronista y como ya han dado numerosas pruebas al respecto, es un intento de reescribir la historia a la manera de dicho partido e incluso adecuarla a su total conveniencia. 

Y es menester aclarar una cosa, en ningún caso los vecinos de la calle “Libertad” fueron aunque sea consultados sobre la decisión de cambiar su nombre. Y aquí hay un claro ejemplo de un avance contra la libertad de ellos, porque deberán costear de su propio bolsillo las decisiones de políticos que al parecer, están bastante alejados de las verdaderas necesidades de Formosa. 

Es lamentable afirmarlo, pero “Formosa quiere decir hermosa” quedó sólo en un antiguo dicho y en alguna u otra publicidad sobre la ciudad ya que las autoridades están más bien ocupadas en continuar imponiendo un relato antes que ocuparse de sus verdaderas funciones. 

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