Ante la Asamblea Legislativa, el presidente dijo que necesitaba el apoyo del Congreso para un nuevo desembolso del organismo. Horas después, en televisión y frente a Majul, cambio el tono. ¿Lo quiere a libro cerrado? ¿Está todo listo? Estados Unidos, China, países europeos y Brasil, entre otros aún deben levantar la mano y darle doble click a la transferencia. El jueves habrá un mensaje (supuestamente positivo) de la vocera del FMI.

Seis ruedas de acciones y bonos a la baja y el riesgo país lejos de estándares internacionales para considerar “solvente” a Argentina, bastaron para que Javier Milei use una carta con una sola chance ganadora.
En la apertura de sesiones, el Presidente adelantó que enviará al Congreso un proyecto para el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Fue una señal en dos sentidos. Uno hacia la entidad crediticia, para demostrar que tiene la voluntad de conseguir el apoyo político; y otro hacia los mercados, en busca de calma.
🔎 Especialistas en el mundo del cibercrimen anticipan que hay “pistas digitales” borradas que será imposible recuperar sobre la millonaria estafa detrás de $Libra.
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💥 Mientras tanto, algunos de los sospechosos borraron perfiles de sus cuentas en Instagram, Linkedin, quitaron… pic.twitter.com/vvpA0bOtpP
Las reservas escasas en el Banco Central constituyen el problema principal que tiene actualmente el Gobierno para negociar con el Fondo. Desde el viernes, el Gobierno intenta recuperar las expectativas del mercado financiero, que se intranquilizó en las últimas semanas. Primero, consiguió un fuerte respaldo de Gita Gopinath, la vicedirectora del FMI –la más cercana a la visión de Estados Unidos, aunque vinculada al anterior gobierno demócrata–. Luego llegó el mensaje de Milei en el Congreso, en redes y en lo de Majul.
Una fuente al tanto de las negociaciones entre el equipo del ministro de Economía Luis Caputo y el staff técnico del Fondo hizo un resumen del estado de situación similar al que había dado hace diez días. “Los términos están muy avanzados sobre la cuestión fiscal, quedan algunas cosas por definir sobre las reformas estructurales (que siempre pide el FMI y que rara vez se concretan) y todavía faltan definir lo cambiario y los desembolsos”. Es decir cuánto y cuándo llegará el dinero, cuál será el esquema para definir el precio del dólar y qué margen tendrá el Banco Central para intervenir en el mercado de cambios. “El acuerdo no está”, dijo otra fuente.

El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, fue menos efusivo que Milei: “El acuerdo llegará cuando llegará”, le dijo a Econojournal en Toronto, durante la conferencia sobre minería PDAC. Como suele suceder, el FMI se mantiene hermético. Quizás por eso, los inversores empezaron a mostrarse impacientes y el Gobierno activó la cuenta regresiva para el acuerdo. El Gobierno quiere entre USD 11.000 y USD 12.000 millones y que ese dinero entre todo junto para abrir el cepo cambiario en algún momento de 2025. Si la plata llega rápido, dijo Milei, levantará las restricciones (¿todas?) cuanto antes. Si no, será a lo largo del año.
El FMI podría ofrecer un programa por ese monto, pero en cuotas contra el cumplimiento de condicionalidades. También se especula con un acuerdo más corto que le permita financiar vencimientos de 2025 con organismos internacionales y volver a hablar después de las elecciones. Esta era la intención del ala técnica del Fondo hasta hace un tiempo. Luego del mensaje del presidente, esta opción parece relegada.
📈 Con dos trimestres consecutivos de expansión, Argentina ha dejado atrás la recesión y recuperó los niveles previos al inicio de la caída.
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💸 Además, enero tuvo un superávit primario de 0,3% del PBI y las empresas públicas registraron un superávit operativo de $140.009… pic.twitter.com/s7d3M02vMW
La política fiscal no es obstáculo. El ajuste fiscal es más profundo del que pide el Fondo. En algún momento, el director para el Hemisferio Occidental del FMI Rodrigo Valdés se animó a criticar “la calidad” del ajuste. Milei apuntó contra el funcionario chileno y lo desplazó de la negociación. Desde entonces, el Fondo festejó el resultado fiscal sin notas al pie. Ese ajuste fiscal se profundizará. Milei aseguró que el Tesoro usará el dinero que obtenga para pagar deuda en poder del Banco Central.
El Presidente quiere cancelar parte de las famosas letras intransferibles que, desde hace casi 20 años, acumula la autoridad monetaria. En diciembre de 2005, la presidencia de Néstor Kirchner, canceló casi USD 10.000 millones de deuda con el FMI con reservas. Como la deuda era del Tesoro, entregó bonos intransferibles al Banco Central a cambio de los dólares. El mecanismo se repitió para pagar deuda con acreedores privados, a comienzos de 2010 (en aquel momento, derivó en la salida de Martín Redrado del BCRA). Las gestiones siguientes, incluso la de Milei, lo replicaron en algún momento. En la actualidad, unos USD 20.000 millones de las reservas son estas letras intransferibles.

Además, al FMI le simpatizan las reformas previsional y laboral que plantea el Gobierno. La tercera reforma que propuso Milei, consistente en reducir la cantidad de impuestos, tendrá impacto fiscal. Acá, el Fondo puede oponer reparos. Generalmente, pide subir impuestos (transitoriamente, pero en una transición hacia el infinito) para equilibrar cuentas. Sobre la política cambiaria, tanto el Gobierno como el FMI fueron dejando miguitas.
El 17 de febrero, Luis Caputo le dijo a Eduardo Feinmann, en A24, que la política cambiaria estará “dentro de un esquema que vamos a anunciar en su momento”. Dicho de otra forma, tanto el crawl de 1% mensual que rige desde inicios de febrero como el “dólar blend” mediante el cual el Banco Central sacrifica compra de reservas para que haya oferta en el tipo de cambio paralelo están en discusión. Lo mismo sucede con las intervenciones directas del BCRA en el dólar financiero para contener la brecha. Hasta esa entrevista, a pocos días del estallido de $Libra y previa a la última vista de Milei y Caputo a Washington, la posición cambiaria del Gobierno era más inflexible: crawl del 1% hasta que baje la inflación y el dólar paralelo converja hacia abajo con el oficial.
⭕ El abogado y asesor de la Escuela Austriaca de Economía, @GBoragina, escribe en su última columna sin rodeos sobre las “purgas” dentro de La Libertad Avanza, en especial la del diputado por la Ciudad de Buenos Aires, @RAMIROMARRA, recientemente expulsado del partido por no… pic.twitter.com/n9HPsZD3OK
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Para recibir el dinero, el Gobierno tiene que cerrar el acuerdo a nivel técnico y redactar y firmar los dos documentos del programa, el Memorando de Políticas Económicas y Financieras y el Memorando de Entendimiento Técnico. Según la ley que votó el Congreso a instancias del exministro Martín Guzmán, debe enviar ambos contratos para que ambas cámaras lo aprueben sin modificaciones. Es decir, no podría pedir un cheque en blanco, un aval parlamentario sin mostrar los detalles. Es algo que trascendió el martes: según Infobae, enviarían un proyecto vacío para pedir respaldo legislativo, pero sin mostrar los contratos. En la Asamblea Legislativa, Milei pidió apoyo. Pero a Majul le dijo que enviaría el programa.
Por último, el directorio del Fondo (con el peso del accionista mayoritario, Estados Unidos, pero también con China, países europeos y Brasil, entre otros) debe levantar la mano y darle doble click a la transferencia.
El Gobierno necesita sumar más dólares a las reservas netas, todavía negativas en algo más de USD 5.000 millones. Le cuesta cada vez más, porque Argentina se encarece en dólares. El saldo positivo de la balanza comercial se achica (apenas USD 142 millones en enero) porque las importaciones crecen mucho más rápido que las exportaciones, por el rebote de la economía y la apreciación cambiaria. Exportar todo lo que no sea petróleo, gas y minerales, hoy, es poco o nada rentable.

Mientras tanto, en el FMI hay silencio. Sólo apuntan a la reunión extra que armó el ministro Toto Caputo con la número dos del Fondo, Gita Gopinath, para mostrar “avances”. El jueves habrá un mensaje de la vocera, Julie Kozak. Según versiones oficiales, el organismo le tenderá una mano a Milei.
Para este miércoles es de esperar una apertura muy bajista para la Bolsa de Buenos Aires, luego de dos ruedas de receso por los feriados de Carnaval, dadas las profundas pérdidas -medidas en dólares- para los ADR y acciones de compañías argentinas, que retrocedieron de manera generalizada. Encabezaron las bajas Vista (-9,2% entre lunes y martes), YPF (-5% ) y Tenaris (-4,4%).
Con el mismo razonamiento, el riesgo país que mide JP Morgan, que terminó el viernes en los 780 puntos básicos para Argentina -máximo desde el 13 de noviembre del año pasado- podría retroceder a la zona de los 740 puntos, en base a la brecha de tasas presente entre el Global 2035 (GD35, en 11,57% anual) y el bono del Tesoro de los EEUU a diez años (4,16%).



