Breve historia de cómo un país destruyó su moneda y cuatro recetas para recuperarla

Historia monetaria e inflacionaria argentina


El aumento generalizado y sostenido de los precios en una economía (inflación) fue un problema vigente y de siglos en la historia argentina, al cual tiene, tuvo y tendrá raíz en la expansión de la masa monetaria respecto a su demanda, la caída de la demanda de dinero, o las dos juntas.
Para analizar la historia monetaria, se lo hace tomando las etapas en las que existía el BCRA, este trabajo lo analizara desde las convertibilidades Este trabajo además de desarrollar los sucesos históricos adjunto de los monetarios, propone una solución al tema inflacionario de manera definitiva para dejar de cobrar el “impuesto que no se ve”

Historia Monetaria I

Desde la revolución de mayo de 1810, la moneda oficial del Virreinato y posterior Estado argentino fueron las Monedas de plata de Potosí acuñadas en dicha cuidad, estas divisas convertibles a la plata presentaron una gran estabilidad cambiaria.

  • 1810-1820 Variación IPC Anualizado: 2,8%

Potosí se pierda en la Batalla de Sipe-Sipe en 1811, por lo que se pierde el flujo monetario. La asamblea del año 1813 busca sancionar una ley para empezar a imprimir monedas nacionales.

En el transcurso de 1815 -1822 se imprimieron cuasi monedas en las provincias. Hasta que, en 1822-1826, en el gobierno de Bernardino Rivadavia, se acuña papel moneda exclusivo para la Provincia de Buenos Aires en busca de la autarquía monetaria. Dichas divisas eran convertibles a la Plata y aseguraron la estabilidad. Las demás provincias seguían comerciando y ahorrando en divisas extranjeras, aunque seguían emitiendo internamente cuasi monedas.

Juan Manuel de Rosas en 1826 crea el Banco Nacional de carácter público, el cual lo utilizo como herramienta de financiamiento para la guerra contra el Imperio Brasilero (1826-1828). Fue la primera vez que se imprimió y devaluó tanto la moneda en la historia del siglo xix.

  • 1826 -1828 Variación IPC Acumulado: 594,0%
  • 1826-1828 Variación IPC Anualizado: 8,5%


Toda esta memoria inflacionaria recayó en Buenos Aires por la independencia monetaria respecto a las demás provincias y fue la única afectada. No hace falta aclarar que el papel moneda era inconvertible al Oro o la Plata.
En 1835 se cierra el Banco Nacional y se Funda la Casa de la Moneda en búsqueda de una nueva divisa convertible pero no se logró hasta 1867. Aun así, la variación inflacionaria fue inclusive negativa:

  • 1835-1940 Variación IPC Anualizado: -3,2%

Desde 1835 hasta 1861 la política monetaria se dividió entre los deflacionistas y los inflacionistas. De esta pulseada solo un par de años la ganaron los que proponían una reducción/vigencia de la base monetaria, pero los inflacionistas ganaron y sirvieron a la financiación de las deudas Estatales. (Recordemos que la inflación solventa nominalmente las deudas, pero las encarece en términos reales. Mientras que la deflación solventa realmente las deudas, pero la encarece en términos nominales)

Por aquel entonces se mencionaba una frase muy famosa que era “La enfermedad no existe pues el enfermo engorda”

En los años 60´ un gran crecimiento demográfico por las campañas, incentivadas por la constitución, Expandió considerablemente la oferta de Bienes y Servicios, lo cual absorbió gran parte de la inflación corriente “extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias, e introducir y enseñar las ciencias y las artes”

En 1864 empieza La guerra contra Paraguay, la cual agudiza los problemas inflacionarios los cuales son contrarrestados por grandes exportaciones al Imperio Brasilero ganaderas, que regularon la balanza comercial y por ende la monetaria por un lapso muy pequeño (aunque no hubiese convertibilidad) lo que demuestra el gran
aprecio al patrón Oro

Desde 1826 hasta 1867 la moneda Nacional fue inconvertible y acumulo:

  • 1826-1867: Variación IPC Acumulada :287,0 %
  • 1826-1867: Variación IPC Anualizada: 2,98 %

En 1867, tras las grandes devaluaciones que sufrió la moneda se creó una Caja de Convertibilidad patrón Oro. Se le devolvió a la población la moneda que quería, con un precio de conversión fijado por ley y a su contra parte las variaciones en la Casa de la Moneda eran eficazmente reguladas por el superávit fiscal y comercial.

Se fortaleció la moneda y la inflación deje de ser un problema, por unos años. Se dejó de imponer el
dinero sin respaldo monetario.

  • 1867-1876 Variación IPC Anualizado: -1,4%

Solo se podía imprimir si en los bancos se depositada Oro, en 1876 se declaró inconsistente el sistema de conversión por no poder mantener en equilibrio el precio (baja en la balanza comercial = baja en la entrada de divisas de oro) y se volvió a imprimir sin respaldo en divisas fuertes.

La inflación de estos años a su vez no fue tan grande porque la confianza se había vuelto a reafirmar además de políticas de expansión milimétricas.

  • 1876-1883 Variación IPC Anualizado: 1,8%

El 5 de noviembre de 1881 se sancionó una ley en el Estado Argentino para lograr la Unificación Monetaria. Estas medidas finalizaron con la autarquía monetaria de una vez por todas.

La centralización de la emisión del territorio facilito y agilizo el comercio tanto interno como Exterior.

En 1883 se puso una Caja de conversión al patrón Oro para fomentar el comercio exterior y dar respaldo a todos los billetes emitidos por el Banco Nacional.

Hubo una gran estabilidad.

El aumento exponencial del Gasto Publico, los déficits de la balanza comercial y la expansión de la deuda publica hicieron quebrar, nuevamente, a este sistema en 1885

  • 1883-1885 Variación IPC Anualizado: 0,98%

Desde 1885 a 1899 el sistema monetario no fue de conversión a ninguna divisa, pero la expansión monetaria respecto a la demográfica (y por consiguiente la oferta de bienes y servicios) bastante bien administrada
-1891 se crea el El Banco de la Nación que reemplaza al Banco Nacional

  • 1885-1899 Variación ICP Anualizado: 1,8%

En 1899 el sistema monetario se volvió a la conversión del patrón Oro para volverle a darle respaldo y estabilidad a los precios vigentes. Este sistema durara hasta 1914 por la primera guerra mundial. Por ley la conversión del peso argentino era a 44 centavos de onza de Oro.

  • 1899-1914 Variación IPC Anualizado: 0,9 %

La Primera Guerra Mundial y la posterior crisis de la Gran Depresión implicaron, en la historia monetaria y financiera una gran centralización del crédito, de la emisión de dinero y de los intentos de autarquía comercial. Tanto así que se dejó de tener prácticamente, fenómenos deflacionarios, por fenómenos Híper Inflacionarios.
Desde 1914 hasta 1991 la moneda fue inconvertible y usada descaradamente para financiar al Estado y para reducciones heterodoxas del Gasto Publico (Gradualista).

Que destruyeron el poder adquisitivo de las personas y peor que eso, la confianza en la moneda. El peso dejo de tener la función principal del dinero que es la Reserva de valor, Fuente de Ahorro.

  • 1914-1991: IPC Anualizado 77,71% (77 años)
  • 1914-1991: IPC Acumulado 2.016.077.038 %

Después de dos Híper inflaciones sin guerras, en 1989 y 1990, la confianza al peso argentino se destruyó en su totalidad tanto así que había inflación sin emitir ni un solo billete en el Banco Central, porque la demanda de los mismo caía día a día para escapar al dólar que fue la moneda de refugio en el siglo xx y también en el xxi.

En 1991 llega la Convertibilidad y el Austral para acabar con la enorme devaluación y destrucción de ceros que sufrió el peso. Por ley, un Dólar era un Austral. La Convertibilidad era, como sus anteriores, a precio fijo por ley (Cada variación se arreglaba con el BCRA saliendo a comprar o vender, lo cual es totalmente viable si tienes respaldo para esas medidas)
Si bien desde 1991-2001 se acumuló una inflación de 302,0% y 14,9% anualizado, la verdad es que la mayor parte de esa memoria inflacionaria recayó en el primer año de la convertibilidad, porque después se tuvo la menor inflación de la segunda parte del siglo xx

  • Dólar: $71,61
  • Inflación% Desempleo PBI Per Cápita Resultado fiscal/PBI
  • 1991: 171,7% 6,1% $ 5735,36 -1,4%
  • 1992:24,9% 7,0% $ 6823,53 -0,5%
  • 1993:10,6% 9,6% $ 6969,11 0,1%
  • 1994:4,2% 11,5% $ 7483,14 -0,9%
  • 1995:3,4% 17,5% $ 7408,70 -2,1%
  • 1996:0,2% 17,2% $ 7721,35 -2,5%
  • 1997:0,5% 17,9% $ 8213,12 -1,5%
  • 1998:0,9% 12,9% $ 8289,50 -2,0%
  • 1999: -1,1% 14,3% $ 7774,73 -3,1%
  • 2000: -0,2% 15,1% $ 7708,10 -3,8%
  • 2001: -1,1% 17,4% $ 7208,37 -5,6%

Después, como las crisis de convertibilidad en el pasado, la expansión el gasto público no se pudo financiar, hubo un déficit fiscal. Las reservas no podían asistir las variaciones del tipo de cambio, además de las del gasto público y finalizo en el 2001.
Además de otras variables internas y externas. La memoria inflacionaria totalmente anulada le no recuperó la confianza a la moneda. La desconfianza que provocaron las pésimas gestiones monetarias en el país condenaron a la continua depreciación además de la continua emisión. Después como cada ciclo de gran inflación en la historia nacional se empezó a expandir la base monetaria para financiar deudas y resolver los déficits fiscales.

  • 2001-2020 Variación IPC Acumulado: 98,7%
  • 2001-2020 Variación IPC Anualizado: 19,74%

Para solucionar la inflación y que la política deje de cobrar el impuesto que no se ve, la ciencia económica encontró 3 formas efectivas, que en el país ya se aplicaron y una forma que directamente acaba con el monopolio y la imposición monetaria.

-La primera, es una celosa política monetaria, la anulación de imprimir dinero hasta arreglar el problema de excesiva oferta monetaria resolver luego su posterior milimétrica expansión o contracción (sacar dinero vía impuestos). Pero a la luz de los gobiernos argentinos, esta solución no sería tan practica y fiable (principalmente porque conlleva afrontar directamente los problemas de recaudación)

-La segunda, es la convertibilidad monetaria a precio libre, fijo o elástico. La cual demostró ser la más efectiva, no la más ortodoxa, pero soluciono el problema inflacionario cada vez que se aplicó. En sus principios con el patrón oro, después con el dólar. Este sistema solo y tan solo es viable si hay superávit fiscal y comercial para asegurar que las reservas del Banco emisor estén para respaldar el tipo de cambio en sus tres variables.
-La tercera, es cederle la emisión a un Banco independiente. Como en los principios del Virreinato en Potosí, Como el Euro en Europa. Una entidad totalmente independiente que regule la oferta monetaria y que les saque el monopolio a los países de imprimir cada vez que gastan más de lo que cobran.
-La cuarta, es una que no se aplicó en el país, pero que resulto la más descentralizada y que se autorregula así misma, que es la competencia de Monedas. Este sistema anula directamente la relación entre Dinero-Estado, como en la tercera propuesta, y la oferta monetaria queda exclusiva a Bancos Privados. ¿Qué pasaría si un Estado decide empapelar la casa rosada ida y vuelta?

Nada, la imposición monetaria va a seguir existiendo. ¿Qué pasa si un Banco Privado en un sistema de competencia monetaria decide hacer lo mismo que su contraparte Publica? Es desplazado por otro Banco Privado, porque ningún individuo le gusta perder poder adquisitivo, en un proceso dinámico y continuo de competencia. Sistema totalmente libre y antimonopolio El caso más importante de este sistema fue el de Escocia.

La inflación no es un problema en los países desarrollados y subdesarrollados. El problema es político y de convicción, para afrontar los errores sin falsificar dinero. El problema argentino no es monetario, es cultural.

No te pierdas las últimas noticias de Visión Liberal. Súmate a nuestro newsletter.

Loading Facebook Comments ...
2 Comentarios

Dejar una respuesta